Análisis Exclusivo suscriptores Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia llegan con el mayor chance de ir a una segunda vuelta que parece inevitable.Todo está listo para las elecciones presidenciales de hoy. Foto: AFPSUBEDITOR DE POLÍTICA30.05.2026 22:01 Actualizado: 30.05.2026 22:01
Con un potencial de votantes que supera los 41’400.000 ciudadanos en el territorio nacional y en el exterior, Colombia llega hoy a la que muchos consideran la elección presidencial de mayor trascendencia en las últimas tres décadas. Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y del continuismo; Abelardo de la Espriella, de Defensores por la Patria, y Paloma Valencia, de la alianza de centroderecha liderada por el Centro Democrático, llegan —en ese orden, según las últimas encuestas de hace una semana— con las mayores posibilidades de pasar a una segunda vuelta presidencial, el 21 de junio, que parece ineludible.Pero no se trata solo de la lucha por la sucesión del presidente saliente. El país enfrenta el reto de demostrar su solidez democrática e institucional luego de una larga e intensa campaña marcada por una creciente polarización, un incremento de la violencia electoral —que llegó al asesinato de un precandidato presidencial, Miguel Uribe Turbay— y por la indebida participación en política del Presidente, puesta en evidencia por la Procuraduría, el Consejo de Estado y candidatos de la oposición. Una campaña, además, en la que el propio mandatario ha cuestionado, sin sustento, la transparencia y solidez del sistema electoral, el mismo que permitió que en los últimos 30 años Petro fuera congresista, alcalde de Bogotá y Presidente.Más de 1.300 observadores internacionales tienen los ojos puestos en las elecciones. Foto:AFP“La campaña que se ha prolongado por meses del presidente Petro, sin pruebas, descalificando el proceso electoral ha sido muy nociva e irresponsable —dice el exministro Juan Camilo Restrepo, una de las voces más respetadas de la política nacional—. Da la impresión de que ha querido predisponer los ánimos para desconocer los resultados si le son adversos. Sería un escenario muy grave para nuestra democracia. La actitud del Registrador, por otro lado, ha sido encomiable. Esperemos que las voces serenas sean las que prevalezcan”, añade sobre la cita que tienen hoy los colombianos con la democracia.El tarjetón que recibirá hoy en las urnasAsí luce el tarjetón electoral de la primera vuelta. Foto:RNECEn la tarjeta que recibirán hoy los ciudadanos aparecen 13 llaves presidenciales, si bien 11 siguen realmente en la contienda luego de la renuncia de Carlos Caicedo y Luis Gilberto Murillo, quienes, sin sorpresa, terminaron en la campaña petrista. Pero las encuestas coincidieron en que solo tres de esos candidatos tienen un chance real en las urnas. Salvo un triunfo en primera vuelta de alguno de los candidatos —algo que solo ha logrado, en sus dos elecciones (2002 y 2006), Álvaro Uribe—, Iván Cepeda aparece como el del tiquete asegurado para la jornada del 21 de junio.De la Espriella y Paloma han protagonizado en las últimas semanas un cabeza a cabeza por pasar a la cita definitiva. La candidatura del abogado logró, según las encuestas de las últimas semanas, ampliar su ventaja, pero lo que muestran experiencias como la de hace cuatro años es que el tercero en los sondeos nunca puede darse por descartado en el momento de la verdad. Y el centro, representado por Sergio Fajardo y Claudia López, no tiene, de acuerdo con las mediciones de intención de voto, esa posibilidad, si bien los dos aspirantes sostienen que serán el ‘palo’ electoral de este 31 de mayo.Los puestos de votación estarán abiertos de 8 a. m. a 4 p. m. Foto:AFPCepeda, con la promesa de continuar el proyecto político del progresismo liderado por Gustavo Petro, llega a las presidenciales fortalecido por el voto de la izquierda purasangre y a la sombra de la popularidad del jefe de Estado, quien no se ha preocupado por ocultar sus preferencias políticas. De hecho, como no había pasado en la historia reciente del país, el Presidente ha recibido dos regaños fuertes de organismos que velan por el cumplimiento de las normas: el Consejo de Estado y la Procuraduría, que en pronunciamientos públicos le han exigido —sin resultados— que deje de hacer campaña en favor de su movimiento.Sólido en su formación intelectual y coherente en su línea política, pero lejano en su forma de ser, con poco dominio de la plaza pública —de hecho, lee casi todas sus intervenciones públicas– y poco dado a las redes sociales, Cepeda ha logrado cabalgar en las encuestas en el último medio año, impulsado por acciones del Gobierno como el aumento del salario mínimo por encima de las cifras de la economía. Muchos analistas no consideran casual que esta semana el mandatario haya decidido hacer una gira en la que volvió a hablar abiertamente de política, precisamente con plaza llena en ciudades del Caribe que días antes o días después estuvieron en la agenda del candidato presidencial del Pacto. La región es clave para definir quién llegará a la Casa de Nariño, y allí Abelardo de la Espriella ha venido quitándole terreno a la izquierda. LEA TAMBIÉN El abogado, con su discurso antiestablecimiento, el de “los nunca”, se convirtió en el fenómeno de esta campaña. Con las maquinarias políticas, pero sin partidos, se ha sostenido durante los últimos ocho meses entre los favoritos de los colombianos y, aun cuando Paloma Valencia ganó La Gran Consulta por Colombia, logró mantenerse en el lote principal. Para ello, en las últimas semanas emprendió una batalla contra la candidata del Centro Democrático, quien en una reciente entrevista con María Isabel Rueda para EL TIEMPO dijo que Cepeda y Abelardo eran lo mismo. De la Espriella, según los análisis, logró quedarse con el voto duro de derecha, mientras que Paloma conquistó los votos de centro de la mano de Juan Daniel Oviedo, no obstante que el vicepresidente de fórmula sigue siendo blanco de críticas por parte del uribismo.Garantías del sistema electoralGran Encuentro de Paz Electoral. Foto:Registraduría.El país llega a las urnas con una sola certeza: la solidez de su sistema electoral, que una vez más se probó con éxito y transparencia en las elecciones del pasado 8 de marzo y que en esta ocasión tendrá, además del ojo vigilante de más de un millón de testigos electorales, a cerca de 1.400 observadores internacionales llegados de América y Europa, la mayor delegación extranjera en la historia de nuestras elecciones.En todo caso, advierte el registrador nacional, Hernán Penagos, lo que se espera es que todos los colombianos, empezando por el jefe de Estado, se atengan a los hechos demostrados y no siembren dudas infundadas sobre la transparencia electoral que, como pasó en el 2023 en Gamarra, Cesar, puedan derivar en violencia. Los cálculos de la Registraduría señalan que sobre las 6 y 30 de la tarde, dos horas y media después del cierre de las urnas, ya habrá información consolidada sobre los resultados definitivos del preconteo.Cepeda y su campaña apuntan a buscar un triunfo en primera vuelta, tal vez improbable (sus números más altos en encuestas llegaron al 45 %). Esta semana, Penagos, el procurador Gregorio Eljach y el contralor Carlos Hernán Becerra coincidieron en su llamado a acatar los resultados, sean cuales sean. No es, según los analistas, un exhorto en el vacío, pues la polarización ha caracterizado la campaña y la desinformación difundida a través de redes e incluso promovida por altos funcionarios podría generar escenarios difíciles, por ejemplo, si alguna campaña se acerca pero no alcanza a la mitad más uno de los votos necesarios para ganar en primera vuelta, o si la diferencia entre el segundo y el tercero es mínima. En ambos casos habría una batalla legal en los escrutinios y podría quedar en el limbo el inicio formal de la campaña para segunda vuelta.Una campaña atípicaLa que entra en su recta final es una campaña atípica. Fuertemente permeada por las redes sociales y por las fake news difundidas en ellas, incluso acudiendo a la inteligencia artificial, también pasará a la historia porque por primera vez en los últimos 30 años no hubo debates con todos los candidatos. Cepeda —quizás seguro de que sería el blanco de los dardos por herencias negativas del gobierno Petro, especialmente la ‘paz total’ y la corrupción— primero se negó tajantemente a esos encuentros con otros candidatos y después accedió a debates con los que llamó candidatos de la extrema derecha, pero impuso condiciones imposibles. Abelardo de la Espriella tampoco quiso debatir, mientras que Paloma sí estuvo en varios cara a cara con otros de los aspirantes. Por eso, si hay segunda vuelta, una de las preguntas en el aire es si Cepeda aceptará ir a debates, ahora con la necesidad de atraer nuevos electores, específicamente el voto de centro, que, al igual que hace cuatro años, será fundamental para elegir presidente.Lo que está en juegoEn un segundo plano en la campaña, por el ruido político que provoca, está la intención del presidente Gustavo Petro constituyente. Esta semana, a la par de la propaganda por su candidato, Petro promovió en plaza pública su idea de que se necesita supuestamente un nuevo momento constitucional, algo que ha sido rechazado por todos los sectores, salvo por sus aliados en el Pacto Histórico. De hecho, la candidatura de Cepeda ha optado por bajarle el tono a ese tema y ha dicho que buscaría primero un ‘acuerdo nacional’.Lo que señalan los analistas es que sacar una constituyente sin consenso nacional sería mucho más complejo para Petro si a la Casa de Nariño llega un opositor a su proyecto. “Este domingo nos jugamos que las instituciones democráticas pervivan. Ni quien sea elegido en primera vuelta ni quienes vayan a segunda no contarán con mayorías en el Congreso. Se impone entonces que el nuevo presidente se aplique desde la primera hora a construir una coalición comprometida con desarrollar un programa de reconstrucción nacional que permita arreglar muchas cosas, como lo fiscal y la paz, que el gobierno Petro entrega en una situación calamitosa”, dice Juan Camilo Restrepo.En esa misma línea opina el analista político Jairo Libreros, docente de la Universidad Externado. “Todas las elecciones al Congreso o a la Presidencia de la República son trascendentales porque, en teoría política, refrendamos nuestra democracia constitucional eligiendo a quienes nos representarán en los cargos de elección popular para tomar decisiones de política pública. Sin embargo, en esta elección, como no ha ocurrido desde 1991, podría estar en riesgo precisamente el modelo de democracia constitucional”, aseveró el académico.El analista Thierry Ways, columnista de este diario, coincide: “Nos estamos jugando la continuidad del proyecto petrista que, declaradamente, es partidario de una constituyente que pretende cambiar las bases del Estado colombiano. Esa es una realidad y, por más que Cepeda trate de desmarcarse, está muy claro que eso es lo que su movimiento político busca y lo que van a buscar”.En el mismo sentido, en entrevista reciente con EL TIEMPO, el exvicepresidente Humberto de la Calle manifestó su preocupación por el tema. “El vínculo entre los ataques a las cortes y la constituyente es evidente, es explícito (...). Es inocultable que el tema hace parte de la agitación preelectoral”, dijo el también exconstituyente. LEA TAMBIÉN El desafío de la seguridadMientras persiste en el discurso oficial la narrativa sobre el riesgo de fraude con el argumento de que los software podrían alterar los resultados —en realidad se usan para transmitir y consolidar lo que fue contado manualmente por los jurados—, la entidad en cabeza de Hernán Penagos insiste en que todas las garantías están dadas, tal y como sucedió el 8 de marzo en las legislativas.El Registrador ha advertido que los verdaderos riesgos no están en el sistema electoral, sino en factores como el orden público, la compra de votos y el desvío de recursos públicos para algunas campañas políticas. Situaciones como la guerra entre ilegales en el Guaviare, que dejó cerca de medio centenar de muertos y miles de personas confinadas en esa región, amenazan la seguridad de las elecciones y, sobre todo, el voto libre.“No se trata solamente de que la ciudadanía pueda votar, sino de que pueda ejercer su derecho al voto de manera libre. Por eso se hace necesario seguir trabajando en cerca de 104 municipios donde hay riesgo alto por presencia de grupos ilegales, en los que hay que asegurar la zona y trabajar para llevar el material electoral”, alertó el registrador Penagos. Casi 300.000 hombres y mujeres de la Fuerza Pública están desplegados hoy por todo el país con la misión de proteger la democracia. Pero todos los ciudadanos tienen la misma tarea, ejercer su derecho al voto de manera informada y responsable.Mateo GarcíaSubeditor de PolíticaMás noticias en EL TIEMPO'La ciudadanía debe tener plena confianza': Registrador. Foto: Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














