Este domingo 31 de mayo se celebrará la primera vuelta del proceso de elecciones presidenciales en Colombia. Hay 11 postulantes a la Casa de Nariño. Pero la disputa se redujo a tres principales contendores: Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia.Según los sondeos, el candidato oficialista, el izquierdista Cepeda, lidera la intención de voto con un 38% de apoyo en promedio. Por su parte, De la Espriella, outsider de extrema derecha, se acerca al segundo lugar con alrededor del 28%. Luego aparece la senadora representante de la derecha tradicional, Paloma Valencia, con 18%.Así, ninguno alcanzaría el 50% requerido para ganar en primera vuelta y, por eso, apuntan al balotaje previsto para el 21 de junio.Cepeda, el oficialistaIván Cepeda Castro, del partido oficialista Pacto Histórico y delfín político del presidente Gustavo Petro, llegó a la política motivado por un problema ya clásico en el país sudamericano: la violencia. Hijo del líder sindical Manuel Cepeda Vargas, asesinado por paramilitares en 1994, construyó su carrera como defensor de derechos humanos antes de llegar al Senado.“Su perfil es el de un ideólogo más que el de un administrador: habla en clave histórica, moviliza causas colectivas y construye su identidad política desde la memoria y la ‘justicia pendiente’”, detalló Simón Doncel, politólogo consultado por France 24. “La pregunta que rodea su candidatura no es si convence a su base, eso ya lo tiene, sino si es capaz de hablarle a una Colombia que todavía desconfía”, prosiguió.El candidato de Pacto Histórico, Iván Cepeda. Foto: Archivo El campo, la concentración de tierra rural y una reforma agraria son los principales ejes de su campaña. Al respecto, Doncel dijo: “Habla de hectáreas entregadas, campesinado, desarrollo rural, producción de alimentos y desigualdad territorial. Cepeda plantea la elección como una disputa histórica entre dos modelos: élites terratenientes contra sectores populares”.“En ese marco, la reforma agraria aparece como símbolo del cambio pendiente en Colombia”, explicó el politólogo. Este último no es un tema menor: Colombia es el país con mayor concentración en la tenencia de tierra de toda la región, según un estudio de 2016 de la organización Oxfam.Pero la favorabilidad de la que goza Cepeda es un fenómeno poco visto en la política colombiana reciente.“Es casi un truco de magia bien logrado”, dijo el politólogo Juan Fernando Giraldo al medio francés. “Petro ha logrado traducir su popularidad en intención de voto hacia su candidato. No puedo pensar en ejemplos recientes locales: ni el expresidente (Álvaro) Uribe, con un 80% de aprobación en 2008, logró esta hazaña hacia su candidato”, apuntó.De la Espriella, “El Tigre”Abelardo de la Espriella es abogado de casos polémicos -entre ellos, la defensa de Álex Saab, el presunto testaferro de Nicolás Maduro- y empresario que convirtió su apellido en marca y un candidato que hoy se presenta como un defensor de la patria, el orden y la autoridad.Durante años construyó fama desde las cámaras de televisión y las redes sociales. Con el tiempo, esa exposición mediática y judicial -apuntó France 24- terminó moldeando una figura pública que mezcla espectáculo, discurso patriótico y confrontación política permanente.En esta contienda, su programa de gobierno “Patria Milagro” se resume en 13 propuestas basadas en orden, castigo y mercado. “Su discurso necesita antagonistas visibles: ‘el régimen’, ‘los mismos de siempre’, ‘la casta’, para construir su identidad ‘outsider’ y apelar a quienes él llama ‘los nunca’: los que nunca han vivido del Estado”, señaló Doncel. El candidato de Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella. Foto: Archivo “Abelardo de la Espriella tiene un liderazgo muy particular. Su personaje en campaña toma referencias regionales: mitad Bukele, mitad Milei”, explicó Eugénie Richard, profesora de marketing político y comunicación estratégica de la Universidad Externado de Colombia. “Físicamente ha cuidado su apariencia para asimilarse a Bukele, también en el discurso de seguridad. Y mitad Milei, porque tiene esas aspiraciones ultraliberales de recorte del Estado; él se denomina ‘El Tigre’, en clara alusión al león de Milei”, comenta la académica.En su campaña abundan las referencias bíblicas, el nacionalismo y una estética digital disruptiva, en la que abundan videos generados con inteligencia artificial, tal como Donald Trump. Más allá de las fronteras colombianas, la aparición de De la Espriella es un caso más del ascenso regional de liderazgos hipermediáticos de extrema derecha, personalistas y construidos desde la confrontación permanente, coinciden los expertos.Valencia, la uribistaPaloma Valencia es heredera de un linaje familiar ligado a la política y la academia. Nieta del exmandatario Guillermo León Valencia por lado paterno y del fundador de la Universidad de los Andes por el lado materno, estudió en la misma casa de estudios -considerada como una de las mejores de Colombia- y construyó una imagen de política disciplinada, preparada y doctrinaria.A diferencia de sus contendores, Valencia concentra sus críticas en el gobierno de Petro: inseguridad, salud, economía y crisis institucional. “No se presenta como una figura antisistema, sino como alguien capaz de corregir el rumbo del Estado”, sostuvo Doncel.La candidata de Centro Democrático, Paloma Valencia. Foto: Archivo El programa de gobierno de la uribista, “Colombia Más Grande”, gira alrededor de una idea central: recuperar el control estatal. Sus propuestas combinan endurecimiento de la política de seguridad, fortalecimiento de la fuerza pública, defensa del libre mercado, énfasis en la crisis de salud y el desgaste institucional.Así, su campaña reversionó una fórmula conocida de la derecha tradicional colombiana: capitalizar el miedo frente a la inseguridad y la incertidumbre en promesas de autoridad política. E, incluso, la candidata de Centro Democrático propuso designar al expresidente Álvaro Uribe como ministro de Defensa, retomando su modelo de seguridad, una opción que finalmente descartó.Pero en contraste con el discurso de De la Espriella, la apuesta electoral de Valencia apunta hacia la moderación, según el análisis de Giraldo para France 24. Esa mesura, entendida como una estrategia para capturar votos de centro, se reflejó en la elección de su compañero de fórmula, el candidato a vicepresidente Juan Daniel Oviedo, un economista abiertamente homosexual que habla de diversidad, desigualdad y nuevas formas de representación política.
Los proyectos de gobierno tras los favoritos para las elecciones en Colombia - La Tercera
Con 11 candidatos en carrera, pero solo tres con opciones reales de victoria, en la primera vuelta presidencial de este domingo están en disputa visiones diametralmente distintas sobre el rumbo de Colombia, fenómeno que refleja la polarización que vive el país sudamericano.












