María Eugenia Campos Galván, gobernadora de Chihuahua, dijo que Morena realizó un “mal” gobierno y concentró el poder para según ella entregárselo al crimen organizado.

En un evento organizado por el PAN en el Centro de Exposiciones y Convenciones de Chihuahua, la mandataria estatal nuevamente se calificó como perseguida política del gobierno federal.

Respaldada por los expresidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, consideró que cuando fue electa para gobernar la entidad “pensé que la mejor manera de servirles era con una relación funcional con el gobierno federal”.

Sin mencionar la intervención de agentes de la agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en la entidad donde gobierna, dijo que esa relación funcional se rompió luego del operativo del 19 de abril, y, desde las conferencias matutinas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la acusaron “grave y falsamente de traición a la patria”.

“Un día comenzó la mañanera con una acusación grave y falsa. Un día sí y otro también: ‘¡Traición a la patria!’”