La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, denunció públicamente que enfrenta una “persecución política pura y dura” por parte del gobierno federal, luego de una serie de acciones judiciales y administrativas emprendidas en su contra tras el operativo para desmantelar un narcolaboratorio en la entidad, donde murieron dos agentes de Estados Unidos.En un video difundido en redes sociales, la mandataria estatal afirmó que existe una ofensiva coordinada para desacreditarla y removerla del cargo. “Quiero platicarles algo que hoy está ocurriendo porque es lamentablemente increíble y debe platicarse sin rodeos.

Una semana se ha levantado contra mí todo el aparato del poder federal.

Me acusan de delitos sin una sola prueba por haber desmantelado un narcolaboratorio”.Campos aseguró que ya fue formalizada una solicitud de juicio político para destituirla y denunció irregularidades en los procesos iniciados en su contra.“Ya formalizaron la solicitud de juicio político para destituirme, me citan inconstitucionalmente a comparecer ante el Ministerio Público federal y ahora intentan reabrir un caso que ya estaba cerrado”.La gobernadora también vinculó esta situación con una denuncia presentada por el exmandatario estatal Javier Corral, relacionada con un presunto secuestro derivado de un intento de ejecutar una orden de aprehensión en su contra.“Hace unas horas, durante la madrugada, recibí un citatorio para otra audiencia en la Ciudad de México por una denuncia que presentó Javier Corral en mi contra por supuesto secuestro”, afirmó.Reabren caso Gin GinEn su mensaje, recordó el episodio ocurrido en el bar Gin Gin de la Ciudad de México, donde —según dijo— Corral evitó ser detenido.“Sí, el muy vergonzoso caso del bar Gin Gin.