María Eugenia Campos, gobernadora de Chihuahua, ha convertido su comparecencia ante la Fiscalía General de la República (FGR) en un acto mediático y político. “Es una vulgar simulación. Se me cita como testigo, pero quieren fabricarme un caso y convertirme en inculpada”, aseguró la mandataria local desde las oficinas de la FGR y cobijada por el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, y los líderes parlamentarios Ricardo Anaya y Elías Lixa, para encabezar un acto político con legisladores y simpatizantes del PAN y ofrecer una conferencia de prensa. La cita para comparecer en la investigación abierta por la participación de agentes de la CIA en un operativo ocurrido hace un mes en la Sierra Tarahumara estaba programada para celebrarse en la delegación de la FGR en Ciudad Juárez, pero de último momento ella decidió viajar a la Ciudad de México para atender el citatorio que le fue entregado en Palacio de Gobierno de Chihuahua el sábado pasado.La defensa de Maru Campos se ha convertido en la prioridad de la cúpula del PAN, que convocó a la prensa nacional a una conferencia a las puertas de las oficinas centrales de la FGR, para denunciar que su gobernadora es sometida a una “persecución política” por parte del Gobierno federal y del partido Morena, que acaba de formalizar la denuncia de juicio político en su contra, acusada de traición a la patria por abrirle la puerta a personal de agencias de Estados Unidos en el operativo el 18 de abril jorge que se ha convertido en la manzana de la discordia entre el PAN y el oficialismo.Su presencia en la FGR, sin embargo, no fue para comparecer, pues la defensa jurídica de la gobernadora ha dicho que Maru Campos está protegida por su fuero constitucional como gobernadora y no tiene por qué atender una comparecencia convocada irregularmente. El abogado Roberto Gil, quien encabeza la estrategia legal, ha explicado que sólo se respondió el oficio que recibieron el sábado explicándole a la FGR los errores del citatorio y las razones para no atenderlo en los términos en los que fue formulado. Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, ha informado que el oficio de respuesta dice, en resumen, que el citatorio es inválido, pues se convoca en calidad de testigo a una gobernadora en funciones a la que ni siquiera tienen “por qué molestar”. La presencia de los panistas, según han dicho ellos mismos, es una respuesta política al hostigamiento del régimen, que se ha intensificado en los últimos días.“Venimos a denunciar la persecución de la que es objeto Maru Campos por parte de la 4T, porque vivimos en un país en el que ya no puedes pensar diferente; en el que si denuncias lo que se está haciendo mal, te eonviertes en enemigo de este Gobierno. Es como de ciencia ficción: si eres una gobernadora que combate al crimen organizado, que desmanteló un narcolaboratorio, te citan a la FGR, pero si eres imputado por una Corte de otro país, que formalmente pide tu extradición, entonces lo que tienes es la defensa automática desde las mañaneras”, ha dicho Romero.El dirigente panista ha dicho que “nadie le tocará un pelo a Maru Campos”, y ha advertido que en caso de que el régimen pretenda imputarla o detenerla, miles de panistas saldrán a las calles, no solo en Chihuahua, sino en todo el país. La primera de las movilizaciones que llevará a cabo el PAN ocurrirá el próximo fin de semana en Chihuahua, en coincidencia con las movilizaciones de Morena convocadas por la presidenta Claudia Sheinbaum para celebrar los dos años de su victoria en las elecciones de 2024.