Una “obra visionaria”. Así define la Tate de Londres, uno de los principales museos del mundo, lo que exhibirá desde el 11 de junio hasta mayo del año próximo: más de sesenta obras que abarcan setenta años de carrera de Julio Le Parc. Organizada en estrecha colaboración con el artista mendocino, fallecido hoy, la exposición incluirá instalaciones interactivas, impactantes esculturas de luz y pinturas abstractas geométricas. Dispuesta en un recorrido sinuoso, a modo de laberinto, reflejará la misión que Le Parc mantuvo a lo largo de su carrera: involucrar al espectador, utilizando efectos ópticos, experiencias sensoriales e interacciones físicas para que el público tome conciencia del papel que puede desempeñar en la creación artística."Inestabilidad" (1959-1991), de Julio Le ParcLent by the Atelier Le Parc 2026 © ADAGP, Paris and DACS, London 2026La exposición incluirá la serie Superficies, compuesta por estudios y pinturas creadas en gouache en blanco y negro tras su llegada a París, a fines de la década de 1950. Estas pinturas modulares utilizan formas geométricas repetidas y principios matemáticos para crear ilusiones ópticas, donde los patrones parecen cambiar, rotar o parpadear ante los ojos del espectador. Le Parc también experimentó con la persistencia retiniana: los motivos de alto contraste dejan una impresión negativa en la retina el tiempo suficiente para ser visibles sobre un fondo blanco, lo que invita a “completar” la obra con los movimientos oculares.Julio Le ParcLos visitantes también tendrán la oportunidad de interactuar con las innovadoras obras luminocinéticas de Le Parc. Inicialmente surgidas en 1959 como una serie de Cajas de Luz —esculturas que contenían láminas de plástico acrílico transparente y fuentes de luz para crear secuencias hipnotizantes—, estas instalaciones evolucionaron rápidamente hasta convertirse en una obra clave: los Móviles de luz continua, presentados en 1960. Julio Le Parc con la instalación que realizó en 2019 en el Teatro Colón, cuando fue homenajeado en Buenos AiresFabián MarelliEn esas piezas, focos combinados con elementos móviles reflectantes o transparentes crean imágenes caleidoscópicas dinámicas que se transforman ante el espectador. Los elementos suspendidos, que se mueven en respuesta a las corrientes de aire generadas por los movimientos de los visitantes, confirman la importancia del público en la práctica artística de Le Parc. Otras obras invitan a una participación física más profunda. 64 Reflective Blades (2017) animará al espectador a moverse entre una pintura y una pantalla mediante una hilera de tiras reflectantes de acero inoxidable, fragmentando y distorsionando su reflejo al tiempo que integra a la obra de arte. La exposición también mostrará las instalaciones de la serie Game Room de Le Parc, como Ensemble of Eleven Surprise Movements (1965) y Pattern to Manipulate (1967), que invitan a interactuar directamente con las obras pulsando botones, girando elementos y realizando otros actos de juego físico.Julio Le Parc con una de las obras que juegan con la percepción Mauro Alfieri - LA NACIONLa exposición concluirá con las continuas exploraciones del color por parte de Le Parc, desde sus primeros experimentos hasta sus pinturas más recientes. Gran parte de su obra utiliza una paleta característica de catorce tonalidades, desarrollada por primera vez en 1959 en obras como Colour Project, una serie de pequeños gouaches en los que Le Parc extrapola todas las posibles variaciones de color de su paleta. A lo largo de su trayectoria, Le Parc siguió experimentando con el color y los patrones en blanco y negro, especialmente en sus icónicas pinturas de motivos de olas y en sus posteriores series Modulaciones y Alquimias. La impactante Esfera Azul (2001-22), adquirida por la Tate en 2024, también demostrará cómo la obra escultórica reciente de Le Parc retoma y amplía sus anteriores móviles e instalaciones lumínicas caleidoscópicas.