Julio Le Parc murió en un sábado caluroso del 30 de mayo en París, dos semanas antes que su obra se inaugurara en la Tate, el templo del arte moderno británico. Falleció en el Hospital Americano, donde se fue apagando de a poquito.A los 97 años, con una vida en su amplio atelier de Cochan, en los suburbios de París, este mendocino de mal carácter pero mundano, con gran humor peleó hasta el fin de sus vida contra un ACV. Visitó a todos los médicos que pudieran ayudarlo. Se desplazaba en una silla de ruedas y encantaba a todos con su talento y observaciones.Vivió siempre en Cochan, en un edificio donde estaba su atelier, su casa, y cuando se separó, la de Martha, su ex mujer. Ella murió en su casa el 2 de mayo del 2025. En ese atelier inmenso, de espacios amplios y varios pisos, donde trabajaba y vivía, Le Parc daba instrucciones los últimos años. Su hijo Gabriel los llevaba adelante junto a sus ayudantes. Su hijo Yamil se ocupaba de la promoción de su obra.Con una gorra negra muy francesa, el foulard de cachemira o de seda en el cuello, a Le Parc se lo veía siempre elegante, galante y mujeriego en galerías, el Café Flore o vernissages parisinos.En la última noche que pasó el maestro Antonio Seguí en su mansión de Arcueil antes de morir en Buenos Aires, fue Julio Le Parc quien compartió su cena junto a Carlos y Margarita Bianchi, en medio de las colecciones de arte africano y latinoamericano de la ex casa de Raspail.Le Parc por Neruda Pablo Neruda, poeta y embajador en París, siempre lo recordó a Le Parc.“Soy un entusiasta del arte cinético, o, como algunos lo llamarían, de esa pintura y escultura hechas de movimiento, electricidad y luz, que se ha extendido en los últimos años, ganando fervientes seguidores entre los latinoamericanos. La verdad es que nunca me ha entusiasmado la pintura ni el arte por el arte. No habría sabido qué hacer con un Rembrandt en casa, mientras que un Le Parc me habría llenado de satisfacción. Admiro profundamente a Le Parc. Lo único que lamento es no ver sus obras con más frecuencia. Cuando pienso en grandes artistas o cosas bellas, me gustaría poder encontrarlos fácilmente en toda Latinoamérica, en todo mi país, mi país americano. Me gustaría que hubiera una Casa Le Parc, un Museo Le Parc y una Galería Le Parc. Una en Buenos Aires, otra en Chile, otra en Caracas, en Guayaquil, en Ciudad de México, en todas partes”, escribió Neruda en 1966.Segundo hijo de una familia obrera y ferroviaria, Julio Le Parc nació el 23 de septiembre en Mendoza, Argentina, al pie de la Cordillera de los Andes, a 1100 km al oeste de Buenos Aires. Allí pasó su infancia y cursó la primaria. Una provincia a la que siempre regresaba.Se destacaba dibujando retratos de personajes famosos e ilustrando mapas. A los 13 años, realizó trabajos ocasionales: repartió periódicos, aprendió a reparar bicicletas y trabajó en un taller de empaquetado de frutas.En 1942 se mudó con su madre y sus hermanos a Buenos Aires. Como aprendiz en una fábrica de artículos de cuero, estudiaba por las noches para prepararse para el examen de ingreso a la Escuela de Bellas Artes de la ciudad. Mientras asistía a las clases nocturnas en la Academia de Bellas Artes, durante el día, trabajaba en la tienda de los mismos artículos de cuero, luego en una librería y en una fábrica metalúrgica. Sus primeras experiencias con el movimiento estudiantil de Bellas Artes fueron en asambleas.Lucio Fontana de maestroLe Parc se interesó por las vanguardias artísticas argentinas, especialmente por el Movimiento de Arte Concreto-Invención y el Espacialismo, impulsados ​​por Lucio Fontana, su profesor en la Escuela de Bellas Artes.Tras cuatro años y medio de estudios y a dos de obtener su diploma, abandonó la Academia de Bellas Artes. Esto representó un rechazo total a toda forma de sumisión y obediencia. También dejó su trabajo y rompió con su familia. Vivió al margen de la sociedad, relacionándose con anarquistas y marxistas, intentando comprender sus problemas desde una perspectiva diferente. Recorrió el país.En 1954, consciente de la marginalidad de su situación, se reintegra a la sociedad. Consigue trabajo como guardia en un teatro oficial. Se une a una compañía de teatro independiente y se presenta al examen de ingreso a la Escuela de Bellas Artes como candidato independiente. No aprueba la primera vez, pero finalmente es admitido.Regresa a la Academia de Bellas Artes. Participa activamente en los movimientos estudiantiles. Numerosas asambleas, ocupaciones de las tres escuelas de Bellas Artes, cuyos directores son destituidos.Rumbo a París Los estudiantes toman el control de las escuelas ocupadas, terminan los reglamentos internos, clasifican a los profesores (buenos, malos o indeseables), organizan jornadas de puertas abiertas, proponen nuevas formas de estudio, contactan con jóvenes artistas de vanguardia, organizan manifestaciones callejeras, son arrestados, etc. Le Parc conoce a Martha, su esposa artista.En 1958, Julio Le Parc y algunos de sus compañeros reflexionan sobre sus problemas como artistas aspirantes. Es en este momento cuando deciden ir a París, centro artístico, para romper su dependencia y contemplar la escena artística parisina con sus propios ojos, sin las representaciones distorsionadas que recibían en Buenos Aires.Él participa en un concurso y gana una beca del Servicio Cultural Francés, lo que le permite viajar a París. Llega allí el 4 de noviembre de 1958. Francisco Sobrino se une a él poco después, junto con otros amigos artistas.Con ellos, Le Parc analiza las obras de artistas contemporáneos y de vanguardia, destacando las contradicciones y limitaciones que debían superarse. Desde principios de año, las diferencias entre la obra de Vasarely y los experimentos de Le Parc y Sobrino se hacen evidentes.Los dos jóvenes artistas trabajan sistemáticamente, utilizando secuencias y progresiones como base para lograr efectos ópticos. En particular, cuestionan el enfoque de los artistas, que emplean formas libremente elegidas y dispuestas en el espacio y sobre el lienzo. Estas críticas iban dirigidas especialmente a los artistas de los movimientos constructivistas y cinéticos de la época. Contacta con Denise René, Victor Vasarely, Georges Vantongerloo, François Morellet.Con ellos se dedica a la investigación visual sobre la cuestión de la superficie a través del Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV). Analizan problemas del orden regular, homogeneidad de las formas y relaciones entre ellas. Secuencias progresivas de formas, posiciones, colores, etc. Problemas de la postimagen como inestabilidad visual, descomposición del plano en cuatro planos superpuestos, con forma de cubo. Son los primeros experimentos con la imagen-luz multiplicada en profundidad sobre diferentes niveles de plexiglás.Ese es el arte que analiza Le Parc. Martha, su esposa y artista textil, llega a París. Entonces participa en la Bienal de Venecia.Luz y móviles en cubo La primera exposición del grupo fue en París, tras investigaciones y debates públicos. Viajes y encuentros con miembros del grupo "N" en Padua, del grupo "T" en Milán y con artistas que realizan investigaciones paralelas a las de GRAV, entre ellos Enzo Mari, Von Graevenitz y el crítico Mestrovitch. A través de conversaciones con ellos, se gesta la idea de un movimiento internacional llamado "Nueva Tendencia". La exposición Arte Programmata, en Italia, en la que participa GRAV. Un viaje a Nueva York para la primera exposición de GRAV en Estados Unidos. Un texto personal titulado "Sobre el arte del espectáculo…".Experimentos personales con luz y móviles en un cubo translúcido, y la animación de una obra, que proyecta luz en movimiento sobre las paredes, el suelo y el techo. Visualización de rayos de luz en movimiento. Experimentos con luz rasante sobre un cilindro reflectante.Varios eventos de GRAV se llevan a cabo bajo el título Inestabilidad. El primer laberinto del grupo se exhibe en la Bienal de París. Le Parc participa en representación del grupo en el Congreso Internacional de Críticos de Arte en Rimini, donde presenta Propuesta para un Lugar de Activación. Se publica un nuevo texto titulado "Basta de Mistificaciones". En la exposición Nove Tendencije, en Zagreb, conoce a muchos de los expositores, lo que da lugar a debates y a la organización de "New Tendencies" como movimiento internacional.Luego nace Gabriel, su segundo hijo y luego su tercer hijo, Yamil.Los laberintos Su obra evoluciona. Hay incorporación de contingencias externas a la obra, propuestas de laberintos, experimentación con caminos, pasajes desafiantes y juegos incipientes. Crea obras de gran formato .Los artistas de las "Nuevas Tendencias" se reúnen para organizar un gran evento en París, para el cual Le Parc, Morellet y Stein crean un laberinto. GRAV recibe una propuesta para crear Un día en la calle, una icónica intervención urbana realizada en París en abril de 1966. Luego viaja a la Argentina y Brasil para exposiciones de GRAV (como Inestabilidad), a la que le siguen reuniones, debates, discusiones.A nivel personal, desarrolla sus ideas sobre laberintos, pasadizos, elementos manipulables y relieves con reflectores curvos.Con el grupo, crean Tercer Laberinto en Nueva York. Publican el texto "Stop-Art", y crean una sala de juegos para la Bienal de París, donde el espectador es percibido como un elemento activo y determinante en relación con las situaciones presentadas. Desde allí, emprende desarrollos vinculados con el juego, espejos móviles, conjuntos de movimientos sorpresa, zapatos para caminar y gafas para ver de forma diferente. Su primera exposición individual fue en la Galería Howard Wise de Nueva York. Junto al grupo, se llevó a cabo un experimento en París titulado Un día en la calle, que comenzó a las 8 y terminó a medianoche, a pesar de la intervención policial.Este experimento, previsto para 1964, consistió en la presentación de diversos elementos que, agrupados o no, creaban diferentes situaciones cada dos horas en distintos lugares de la ciudad. El experimento estuvo acompañado de un folleto de GRAV, un mapa con el programa del día y una encuesta.Le Parc en Venecia Le Parc ganó el Gran Premio Internacional de Pintura, al presentarse de forma individual en la Bienal de Venecia. A raíz del reconocimiento, s e publicó una entrevista con Le Parc en la revista Robho y un texto de GRAV sobre el tema de los “Múltiples”. El grupo realizó su primera exposición individual en París, en la Galería Denise René, en ambas orillas del Sena; creación y presentación de múltiples. Luego, el grupo presentó su obra en la exposición Kunst Licht Kunst de Eindhoven, en forma de laberinto, donde la luz se utilizaba para fomentar la participación del público.Personalmente, desarrolló conjuntos con movimientos sorpresa, experimentos con luz pulsante (estroboscópica), series de espejos, elementos para Un día en la calle y obras múltiples.En 1967, un segundo viaje lo lleva a Latinoamérica para varias exposiciones individuales. Tiene su primera retrospectiva en la Fundación Di Tella de Buenos Aires. Participa en encuentros, debates, intercambios de ideas, discusiones, declaraciones, entrevistas, etc. Con GRAV crea el Anti-Car, y un Sendero de Volumen Variable en París.Trabajó en el texto "Guerrilla Cultural". Fue condecorado con el título de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por André Malraux, entonces Ministro de Cultura.Toma la Maison Argentine en mayo del 68En 1968, publicó del texto "Guerrilla cultural" en la revista Robho, pero bajo el título "En busca de un nuevo espectador". En La Maison Argentine en la Cite Universitaria de París, sin embargo, Le Parc hace su primera experiencia revolucionaria, en pleno mayo del 68. Toma la casa argentina junto a Antonio Seguí, que pinta un mural que los militares recubrieron luego de pintura, también junto al artista Mario Gurfein.En mayo de 1968, su participación activa en los "talleres populares" provocó su expulsión de Francia. Una medida que duró cinco meses y que culminó con su regreso a París, gracias a las protestas de artistas e intelectuales.Su primera retrospectiva tuvo lugar en 1972 en Düsseldorf, Alemania. Seis años después, en 1978, la BBC de Londres produjo un documental sobre su vida y obra. En 1987, ganó el primer premio en la Bienal Internacional de Cuenca, Ecuador.En 2004, colaboró ​​con Yvonne Argenterio en una serie de esculturas en Elettrofiamma, Italia. Presentó el evento Verso la Luce en el Castillo de Boldeniga (en Brescia, Italia), que aún se puede visitar en los jardines del castillo.El Palais de Tokio, su gran gloria La exposición Dynamo, en el Grand Palais en 2013, en París, junto con la del Palais de Tokio, que le dedicó la primera gran retrospectiva, marcó su gran regreso con un espacio expositivo de más de 2000 metros cuadrados.Fue un redescubrimiento en dos sentidos. Primero, el de un artista y de un continente, Latinoamérica, que no es solo el continente de los muralistas o del arte tropical, sino también el continente donde surgió el arte cinético, eminentemente encarnado por Julio Le Parc. Segundo, el redescubrimiento de un artista de 91 años con espíritu joven, que siempre se había descrito a sí mismo como un artista-investigador en su búsqueda. Una de sus obras más recientes se titula incluso Alquimia, su última serie de lienzos.Julio Le Parc siempre fue un artista joven, experimentador e investigador con una mente siempre alerta y una curiosidad insaciable, en constante búsqueda de nuevos descubrimientos, en busca de la piedra filosofal. De hecho, lo que más le interesa es la búsqueda en sí misma, más que el resultado. La experimentación, la curiosidad, los sentidos y la luz fueron las claves de su trabajo. Su atelier fue siempre un auténtico laboratorio.Las obras de Julio Le Parc forman parte de las colecciones de museos internacionales como el Malba, el MoMA, el Centro Pompidou y la Tate Modern de Londres. Allí, el 11 de junio se inaugura Light, Colour, Action, una gran retrospectiva de su obra.