A Julio Le Parc lo conozco desde hace muchos años y nos hemos cruzado infinidad de veces aquí y allá, como todos los que estamos en este medio. Con Vasari, galería que dirigimos con Lauren Bate, presentamos en noviembre del año pasado sus fotografías en París Photo, curadas por Alexis Fabry.Fue fascinante descubrir esas fotos vintage de los años 60 en el estudio, Él era el “fotógrafo oficial” del Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV). Hizo también fotogramas con papel fotográfico y son piezas únicas, irrepetibles. Le encantaba experimentar con fotografía, y tienen mucho que ver con su obra. Yo tenía una idea de que estaban y su hijo Yamil siempre me decía: “Todavía no ordené ese archivo”. Hasta que un día, imprevistamente, dijo: “Ya está ordenado”. Y avanzamos con la propuesta para la feria.Julio Le ParcEstaba muy divertido porque nunca había expuesto como fotógrafo y fue impresionante la repercusión que tuvo, hubo muchísima prensa. Cuando fui a contarle cómo había salido todo, estaba muy contento. Me recibió en el atelier, con ese sentido del humor que lo caracterizaba. Volví a verlo en febrero y seguía trabajando, rigurosamente sentado en su escritorio. Dando directivas, pintando cosas chiquititas y haciendo chistes, muy enfocado en su muestra en la Tate Modern, que se inaugura muy pronto.Martha Le Parc retratada por Julio en 1966Gentileza Vasari/ Atelier Le ParcEn Vasari nunca trabajamos con sus otras obras, que en la Argentina representa la galería Del Infinito. Solamente con la fotografía. Me parece que es una arista de él que no todo el mundo conoce, y fue muy bueno que se pusieran en valor y en exhibición. Vendimos a varios museos de Estados Unidos y a uno de Bruselas. Como artista lo considero un visionario, un original único. Se fueron Rómulo Macciò, “Yuyo” Noé, Rogelio Polesello, Luis Wells… Quedan muy pocos de los grandes.Marina Pellegrini, Yamil Le Parc y Lauren Bate con fotografías de Julio Le Parc en París PhotoGentileza Marina Pellegrini Por Marina Pellegrini