El símbolo de la ciudad de Sevilla es NO8DO, otras veces escrito NO&NO, un acrónimo que representa la palabra NO, más algo similar a una madeja de lana y la sílaba DO, que allí se interpreta como "no me ha dejado", en referencia a la fidelidad de la ciudad al monarca Alfonso X el Sabio en la guerra con su hijo Sancho. Un emblema que significa victoria, pero que, por el contrario, se ha convertido en una losa para uno de los dos grandes equipos de fútbol de la villa del Nervión. Según fuentes próximas a la operación, este es el nombre, 'NO&DO', con el que se conoce uno de los dos préstamos que ahogan al Sevilla Fútbol Club, el que el pasado 30 de octubre firmó con Mount Street Mortgage Servicing Limited una línea de crédito de 100 millones de euros. Ese mismo día tocó la puerta de Goldman Sachs para que le diera otra financiación por otros 70 millones, que allí, en la ciudad del Guadalquivir, bautizaron como 'Purcel'. En los dos casos, el tipo de interés es al 10%, por lo que el club rojiblanco paga 17 millones al año en intereses, algo menos del 20% de lo que ingresa. Esta es la situación real del Sevilla FC, uno de los clubes más laureados de Europa, con siete Europa League en sus vitrinas, y uno de los nueve que han ganado la Liga española en toda la historia. Un gran legado que, sin embargo, no garantiza el presente ni el futuro a corto plazo. Porque la institución hispalense va a perder esta temporada 27 millones de euros, que se suman a los 135 millones de números rojos de las dos anteriores. Un auténtico agujero que ha llevado a Sergio Ramos y a sus inversores mexicanos, la familia Leaño, una de las más ricas del país latinoamericano, a modificar su oferta inicial para comprar el club, que había sido valorado en 440 millones sin restar la deuda. Como adelantó El Confidencial en abril, la 'due diligence' encargada a KPMG había detectado algunos agujeros, que han sido mucho más profundos de lo esperado. Por ello, esta semana, el exfutbolista sevillano y los Leaño, dueños del conglomerado mexicano DMI, transmitieron a las tres grandes familias accionistas del Sevilla FC que esa cifra se veía reducida hasta los 280 millones. Además, en lugar de comprar el 80%, se hacían con el 60%. Porque, dada la situación de insolvencia de la empresa, se necesitaba una ampliación de capital de 120 millones. Un dinero que primero iría al balance del club, lo que diluiría a los actuales dueños del club del Sánchez Pizjuán. Esa es la cifra que Javier Tebas, presidente de LaLiga, le recomendó a Sergio Ramos y Leaño para que el Sevilla FC volviera a estar en la famosa regla del 1x1, en el 'fair play' financiero, que le permitiría fichar sin restricciones, con el objetivo de volver a hacer un equipo con aspiraciones y alejarse de los fantasmas del descenso de categoría. Y ese es el importe que el excentral de la selección española y su inversor han querido aminorar del precio de compra. La tesis del de Camas es que el dinero tiene que ir primero a fortalecer al club, para no verse ahogado por las deudas, y después a los accionistas. Pero las familias Castro, Carrión, Del Nido y Alés se sienten engañadas por Ramos y Five Eleven, el fondo de capital riesgo propiedad primero de los argentinos Werthein y ahora propiedad de los Leaño. Consideran que el exfutbolista les ha tomado el pelo a ellos y al resto de los socios, lo que siembra cierta animadversión hacia el jugador al que muchos no perdonaron nunca su marcha al Real Madrid. Sea como fuere, fuentes financieras indican que el Sevilla FC Sociedad Anónima Deportiva necesita urgentemente una ampliación de capital antes del 30 de junio. Porque su patrimonio ya era negativo en 122 millones el curso anterior, situación que la entidad esquivaba porque computaba como recursos propios el crédito participativo de 127 millones concedido por CVC Capital Partners a cambio de cederle una parte de los ingresos por los derechos de participación. Esta deuda adicional se califica como patrimonio desde el punto de vista contable, pero en realidad es un pasivo más, que finalmente hay que pagar, como ha ocurrido con el que le dio, con el mismo formato, el Estado a Air Europa. Por ello, otras fuentes indican que las familias dueñas del club han vuelto a llamar a Riverside, el fondo de capital riesgo que en su día se interesó por la institución. También a Antonio Lappi y Fede Quintero, que presentaron una oferta el pasado año que no fue ni atendida. Fueron los primeros que advirtieron que el Sevilla FC valía menos de 300 millones y que había que inyectar dinero fresco con urgencia antes de pagar a los accionistas. Ramos y los Leaño mantienen abierto un depósito de 280 millones en Banco Santander y en Safra Bank para comprar a los Castro, Carrión, Del Nido y Alés el Sevilla FC, que está en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El plazo acaba este domingo. El símbolo de la ciudad de Sevilla es NO8DO, otras veces escrito NO&NO, un acrónimo que representa la palabra NO, más algo similar a una madeja de lana y la sílaba DO, que allí se interpreta como "no me ha dejado", en referencia a la fidelidad de la ciudad al monarca Alfonso X el Sabio en la guerra con su hijo Sancho. Un emblema que significa victoria, pero que, por el contrario, se ha convertido en una losa para uno de los dos grandes equipos de fútbol de la villa del Nervión.