Si me permiteEs de sabios aprender del pasado si nos enfocamos en el futuro donde hay nuevos desafíos.
“No podemos volver atrás y cambiar el pasado, pero podemos comenzar a cambiar el final”. C. S. Lewis
Nuestro diario vivir está estructurado de un antes, un ahora y un después, del cual no podemos ser indiferentes, y por lo mismo debemos planificar las cosas que queremos alcanzar aceptando la realidad de quiénes somos, lo que podemos hacer y qué recursos tenemos.
El pasado, sin lugar a dudas, no solo es algo que debe guardarse en la memoria para que nos acordemos de ello para bien o para mal. El pasado debe ser una escuela en la cual hemos aprendido lecciones que nos comprometen en algunas cosas, para nunca más repetirlas. Pero seguramente otras han sido el ingrediente necesario para que podamos avanzar con certeza y determinación a la meta que nos hemos trazado.
Probablemente, alguno de nosotros hemos alcanzado la debida madurez para aprender lo que el pasado nos ha enseñado y no perdemos el tiempo lamentando lo que no se pudo o no se tuvo y, por lo mismo, tenemos claridad de dónde estamos parados hoy para tener claridad a dónde vamos














