Pluma invitadaEl positivismo no cambia las circunstancias de manera mágica. Lo que cambia es a la persona.
Como suele decir Elon Musk: “El primer paso es establecer que algo es posible; después, la probabilidad se encargará del resto”.
Es una frase sencilla, pero encierra una verdad poderosa. La mayoría de las personas vive exactamente al revés. Primero analiza todas las razones por las que algo podría salir mal, calcula todos los riesgos, imagina todos los obstáculos y, como consecuencia, nunca descubre de lo que realmente era capaz.
Los grandes avances de la humanidad han sido impulsados por quienes primero creyeron en una posibilidad. Antes de los automóviles, los aviones o los viajes espaciales privados, hubo alguien que decidió ignorar a quienes decían que era imposible.
Sin embargo, pensar de manera positiva no es natural para el ser humano. Nuestra mente evolucionó para garantizar la supervivencia. Durante miles de años, nuestros antepasados tuvieron que identificar peligros constantemente. Quienes detectaban amenazas con rapidez tenían mayores probabilidades de vivir un día más y transmitir su genética.














