La economía de Alemania continúa prácticamente estancada y lo que es peor, presenta un panorama muy poco alentador de cara al futuro. Así lo asegura el Consejo Alemán de Expertos Económicos, que en su informe de primavera afirma que la economía alemana crecerá solo un 0,5% este año, cuando el pasado otoño los expertos pronosticaban un crecimiento cercano al 1%, el doble. Para el próximo año, se prevé un aumento del 0,8% que está por cumplirse, aunque la cifra resulta de por sí bastante modesta si se tienen en cuenta las cuantiosas inversiones del Gobierno del canciller Josef Merz.Según los expertos consultados por Berliner Morgenpost, "el ya débil desarrollo económico se ve aún más obstaculizado por la actual crisis energética", que provoca que se eleven los precios energía y estos repercutan en la inflación, que conllevarán un aumento de los precios cercano al 3%.

Para el año próximo se espera que la inflacción disminuya únicamente hasta el 2,8%, ya que "los altos costos de la energía también están afectando a las empresas, lo cual reduce aún más la producción industrial, que ya se encontraba en declive", aseguran los investigadores consultados.

Las únicas buenas noticias para la economía alemana pasan porque la tasa de desempleo se reduzca ligeramente, del 6,4 % de este año al 6,2 % el próximo, y que los salarios aumenten un 3,5% en 2026 y un 3,4% el siguiente año.