Esta semana que termina ha sido la tercera de huelga indefinida del profesorado valenciano. Una protesta histórica que no tiene visos de resolverse pronto y que está llevando al límite la negociación porque han decidido no conformarse con migajas. Este paro, además de duradero, está teniendo un amplio seguimiento por parte de los docentes, pero también un gran respaldo de las familias pese a que desde sectores políticos y mediáticos de la derecha se está intentando criminalizar a las profesoras. Pese al esfuerzo económico y el desgaste personal, saben que rendirse ahora hará que todo el dinero perdido y todas las horas dedicadas a hacer pedagogía sobre sus reivindicaciones quedarán en nada. Están negociando contra una pared, contra un PP valenciano que abraza a VOX, que permite que el incompetente (como mínimo) de Mazón siga aforado y pegándose la vida padre, pero que ahoga todo lo público mientras esparce mierda contra todo y contra todos.PublicidadMás allá de esta breve actualización de la situación, me resulta llamativo cómo un pulso histórico como el que están llevando a cabo desde tantos y tantos centros educativos está siendo claramente desatendido en los medios de comunicación estatales. Desde otras regiones nos quejamos muchas veces de que todo lo que no pasa en Madrid no importa informativamente. A veces puede sonar exagerado, mientras conocemos si Ayuso se tira un pedo más alto que el otro, hay que rebuscar en la prensa para localizar cómo sigue la huelga, si hay negociaciones o algún acuerdo. Puedo incluso comprender que los medios de derecha no hablen de ello, pero que los medios progresistas pasen de puntillas es cuanto menos llamativo. En un momento donde parece que las protestas no existen, que las luchas están fragmentadas y que el movimiento sindical está en las últimas, no es de recibo que no se atiendan movimientos políticos y sociales tan grandes y constantes. Por lo que sea, sigue interesando dibujar como que todo es VOX, que los chavales pasan de todo, que no hay futuro y que sálvese quien pueda. Supongo que al PSOE le viene bien ese escenario de caos e incertidumbre.Está claro que están sucediendo unas semanas donde la información alrededor del gobierno está siendo muy llamativa. Comprendo que la imputación de Zapatero o el registro de la sede del PSOE en la Calle Ferraz tenga una prioridad absoluta sobre cualquier otro tema en los medios generalistas. Pero me cuesta entender que, más allá del morbo, nos interese si el hijo del fundador de Mango empujó a su padre o no. Entiendo que en esta época de True crime o de series como Succession haya un interés del público, pero ya hará Netflix una serie documental o Carles Porta. En un momento donde está en juego el modelo de país, donde los servicios públicos languidecen, donde hay una crisis de vivienda que puede llevarse a mucha gente por delante, me importa un carajo que dos ricos se peleen por cosas de ricos. Contadme la noticia, la detención y la sentencia, si queréis, pero hacer un seguimiento diario del juicio solo tiene sentido si se quiere alimentar el clickbait y jugar a ser prensa rosa desde medios supuestamente serios.De lo que no se habla no sucede. Y hay muchas personas jugándose el puesto, gastándose sus ahorros y poniendo el cuerpo por unas mejoras que son para tener una sociedad más justa. No piden subir su sueldo como intentan vender desde círculos cercanos al PP, pero, y si fuera eso, ¿qué? En un momento en el que la vida no para de encarecerse y los salarios se estancan, no deberían ser los únicos en pedir una mejora de poder adquisitivo. Tal vez por ello no interese hablar. Porque las huelgas generales ya son solo hemeroteca y parece que contra el gobierno más progresista de la historia del mundo mundial no se puede levantar la voz. ¡Ah! El 15M, que ha cumplido 15 años, empezó contra Zapatero. Hagamos memoria. Que el miedo a la ultraderecha no nos impida ver el bosque.
Silencio, el profesorado valenciano sigue en huelga
El 15M, que ha cumplido 15 años, empezó contra Zapatero.














