"Salvar nuestra sanidad pública es salvarnos a todos". Bajo este lema Madrid vuelve a llenar sus calles este domingo en una nueva movilización en defensa del sistema sanitario público. La convocatoria, impulsada por la plataforma Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid por la Sanidad Pública (VVByP) junto a colectivos sanitarios, asociaciones vecinales y sindicatos, arrancará a las 12.00 horas y se prevé "masiva" —según la plataforma—, en continuidad con las históricas mareas blancas.PublicidadEsta vez, la protesta pone el foco en lo que sus organizadores describen como un "deterioro progresivo de la sanidad pública madrileña", con especial atención a las listas de espera, la falta de personal y los procesos de privatización que denuncian desde hace años. La marcha se articulará en cuatro columnas que confluirán en Cibeles: la columna norte partirá de la plaza de Colón, la sur desde la glorieta de Atocha, la este desde Felipe II y la oeste desde las inmediaciones de la calle Alcalá a la altura de Metro Sevilla. ¿Qué factores explican que se haya llegado a esta situación? ¿Se trata de una movilización contra el deterioro de la sanidad pública o, más bien, de una protesta dirigida contra un modelo sanitario concreto que estaría reconfigurando el sistema en la Comunidad de Madrid?Paloma Casáñez, portavoz de VVByP, explica en conversación con Público que la movilización del domingo va mucho más allá de una protesta puntual por las listas de espera o la falta de personal. "Es una contestación directa al modelo sanitario que está impulsando la Comunidad de Madrid, porque consideramos que está deteriorando deliberadamente tanto la Atención Primaria (AP) como la especializada", dice. Según Casáñez, ese proceso se traduce en una creciente derivación de pacientes hacia centros privados mientras, denuncia, se debilita la capacidad de respuesta de la red pública. "No se están cubriendo las plazas de profesionales en centros de salud o en los servicios de urgencias pese a que la población madrileña no deja de crecer. Hay centros sin horarios de tarde, faltan pediatras y también profesionales de muchas otras categorías".La portavoz vecinal considera que existe una estrategia orientada a "desarticular" progresivamente la sanidad pública en beneficio del sector privado. "Se favorece a las empresas privadas a través de derivaciones, contratos millonarios y externalización de pruebas que antes se realizaban dentro del sistema público, cuando además muchos servicios públicos están infrautilizados", denuncia. "No señalar la responsabilidad de los gestores sería cerrar los ojos o ser cómplice", completa. Casáñez opina también que la percepción ciudadana sobre la sanidad madrileña ha empeorado en los últimos años. "La situación no ha mejorado, al contrario. Las demoras en AP son cada vez más visibles y la población las sufre en su día a día".PublicidadPaloma Casáñez, VVByP: "Las demoras en Atención Primaria son cada vez más visibles y la población las sufre en su día a día"Aun así, reivindica el papel de la movilización social en la defensa del sistema público. "Estamos convencidas de que, si durante todos estos años no hubiéramos salido a luchar por los servicios públicos en Madrid, gran parte de la sanidad ya habría acabado en manos de fondos de inversión", sentencia.Las claves de la protesta sanitaria en MadridEl Movimiento Asambleario de Trabajadoras y Trabajadores de la Sanidad (Mats) enumera en un comunicado los factores que explican la convocatoria de la protesta sanitaria. En el centro de la diana sitúan el debilitamiento de la AP, con demoras que —según describen— oscilan entre los 10 y los 20 días para conseguir cita con medicina de familia o pediatría, "e incluso centros en los que se traslada a los pacientes la imposibilidad de ser atendidos en el momento y la necesidad de acudir presencialmente para intentar obtener hueco".A ello añaden el mantenimiento del cierre de los SUAP y SAR, los dispositivos de urgencias extrahospitalarias que dejaron de funcionar durante la pandemia. Los convocantes sostienen que la falta de personal ha impedido su reapertura, lo que "desplaza la presión asistencial hacia las urgencias hospitalarias y agrava el colapso". Otro de los ejes es el volumen de listas de espera, "con más de un millón de personas pendientes de atención", así como el aumento de la derivación de recursos públicos a la sanidad privada. Según sus datos, "en los últimos cinco años se habrían destinado 6.600 millones de euros a grupos empresariales como Quirón o Ribera Salud", unos fondos que, razonan, deberían haberse incorporado al fortalecimiento del sistema público.PublicidadLas demandas incluyen también la implantación efectiva de la jornada laboral de 35 horas semanales para el personal sanitario, "ya recogida en la normativa pero aún sin aplicación en la Comunidad de Madrid". Desde la VVByP inciden en la campaña Reclama, que desde febrero de 2024 ha recopilado 36.000 quejas de usuarios de la sanidad pública y que, afirman, "fueron registradas ante la Consejería de Sanidad sin recibir respuesta".Ana Encinas, médica de AP en Madrid: "El discurso de la Comunidad de Madrid no tiene nada que ver con lo que realmente estamos viviendo dentro"Ana Encinas, médica de AP en Madrid, acudirá el domingo a la manifestación. "El discurso de la Comunidad de Madrid no tiene nada que ver con lo que realmente estamos viviendo dentro", afirma tajante en conversación con Público. Recuerda su experiencia durante la huelga de médicos de AP convocada a finales de 2022, un momento en el que, afirma, se vio ante una disyuntiva extrema: "Tenía dos opciones, o secundar la huelga o dejar mi trabajo. Cuando no tienes tiempo para atender a las personas como se merecen, la frustración es enorme; es como un maltrato hacia ti misma si aceptas seguir trabajando en esas condiciones".Encinas describe un clima de desgaste emocional entre los profesionales sanitarios. "Creo que nos estamos disociando. Hay una especie de indefensión aprendida, esa sensación de que no podemos hacer nada, aunque en realidad no es cierto. Si pusiéramos el foco en la sanidad pública y en la atención digna que todos queremos ofrecer, seríamos capaces de organizarnos y movilizarnos", dice. La médica reconoce la precariedad laboral en el sector, especialmente entre quienes encadenan contratos inestables. "Hay muchos profesionales en situaciones muy precarias, con contratos muy inestables, que no pueden permitirse el lujo de denunciar nada", corrobora. "Lo interesante sería ser capaces de unirnos los profesionales del sistema sanitario público y también con la ciudadanía, porque el maltrato lo sufrimos todos".El discurso del "mejor sistema sanitario"En febrero de este año, durante la presentación del Plan Estratégico de Salud Digital, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presumió de que la región cuenta con "uno de los mejores sistemas sanitarios", lo que —según afirmó— atrae a "ciudadanos de todos los rincones del mundo". En esa línea, situó como objetivos el refuerzo de la accesibilidad, la innovación y la eficiencia del sistema. Sin ir más lejos, el 21 de mayo, la presentación del proyecto de ampliación del hospital Gregorio Marañón volvió a servir como escaparate de ese discurso institucional. El Gobierno 'popular' defiende la política de "libre elección de centro" y la integración de hospitales de gestión privada dentro de la red públicaEn ese acto, Ayuso reivindicó que la región dispone de "los mejores medios, profesionales y centros", y subrayó la continuidad de las inversiones en modernización tecnológica y asistencial. En el otro lado de la moneda, el Gobierno popular defiende la política de "libre elección de centro" y la integración de hospitales de gestión privada dentro de la red pública, un modelo que justifica en términos de "mayor eficiencia y capacidad de respuesta del sistema sanitario".Público ha contactado con la Consejería de Sanidad de Madrid para conocer su valoración sobre el diagnóstico que realizan los convocantes acerca del estado del sistema sanitario público madrileño. En concreto, se ha preguntado si consideran que el incremento de las listas de espera, la situación de la AP y el cierre de los dispositivos de urgencias extrahospitalarias desde la pandemia responden a un problema estructural o a dificultades coyunturales de gestión, así como qué medidas se están aplicando para hacerles frente. Asimismo, se ha solicitado información sobre la respuesta de la administración a estas demandas y los canales de interlocución que mantiene actualmente con plataformas ciudadanas y profesionales sanitarios. Por su parte, la Consejería se ha limitado a señalar que "ya comunicaremos en tiempo y forma".
"Salvar la sanidad pública es salvarnos a todos": Madrid sale a la calle contra las políticas de Ayuso
La convocatoria del domingo 31 de mayo, impulsada por la plataforma vecinal VVByP junto a colectivos sanitarios, asociaciones vecinales y sindicatos, comenzará a las 12.00 horas y se prevé "multitu...










