Abeer Murad no tenía idea de que, después del alto el fuego en Gaza, enfrentaría una pesadilla de otro tipo. No son misiles, ni agua de lluvia, ni el intenso calor, sino roedores.

Después de perder su hogar, en octubre de 2023, y de haber sido desplazada más de 13 veces debido a las operaciones militares, Murad, de 30 años, se instaló en una pequeña tienda de campaña en la localidad de Al-Zawayda, en el centro de la franja de Gaza. Lanzó un mensaje en su página de Facebook denunciando las miserables condiciones que viven las personas desplazadas en las tiendas debido a una infestación sin precedentes de ratas y comadrejas.

“Fui desplazada muchas veces por todas las zonas de la Franja y cada etapa tuvo sus dificultades, pero quizás ahora estamos viviendo la peor fase. Actualmente enfrentamos una invasión de roedores, ratones y comadrejas, y somos completamente incapaces de lidiar con ello”, asegura. “En toda nuestra vida nunca habíamos visto semejante cantidad de ratones y comadrejas, que se han propagado de forma increíble entre las tiendas de los desplazados”, continúa.

Murad afirma que, aunque los roedores están por todas partes, las tiendas de campaña instaladas en las calles y entre las casas destruidas son las que más sufren estos ataques.