Entrevista Exclusivo suscriptores Uno de los analistas y comentaristas más destacados del mundo en asuntos latinoamericanos, habló con EL TIEMPO sobre la realidad del país y del mundo.Michael Reid, periodista británico y exeditor para América Latina de The Economist, dedicó más de cuatro décadas a cubrir los principales acontecimientos políticos, económicos y sociales de la región. Foto: EL TIEMPO / Cortesía Jorge Paris HernándezEDITORA DE INTERNACIONAL29.05.2026 23:10 Actualizado: 29.05.2026 23:10
Pocos observadores han seguido América Latina con la continuidad y la profundidad de Michael Reid. El periodista británico cubrió la región durante más de cuatro décadas: primero desde Lima para The Guardian y BBC en los años ochenta, luego como corresponsal y editor de The Economist desde 1990, y entre 2014 y 2022 como autor de ‘Bello’, la columna de la prestigiosa revista sobre América Latina que se convirtió en referencia obligada para presidentes, ministros y líderes empresariales de la región. LEA TAMBIÉN EL TIEMPO conversó con Reid en un momento en que el mundo reorganiza sus equilibrios. El orden liberal que rigió las últimas décadas cede terreno a un escenario multipolar donde Estados Unidos y China libran una disputa por la hegemonía global, las fronteras se violan con una frecuencia inédita y América Latina navega entre el populismo, la inseguridad y la erosión de sus liderazgos. LEA TAMBIÉN Sobre Colombia, su diagnóstico es severo. Desde su perspectiva, la paz total fue mal concebida desde el comienzo, las fuerzas de seguridad se han debilitado y el país transita hacia unas elecciones presidenciales con dos candidatos en los extremos ideológicos. Sin embargo, lo que más le preocupa no es la coyuntura sino algo más profundo: "Colombia era un país al que le sobraban líderes políticos sólidos y eso se ha ido".En esta entrevista, Reid da pinceladas sobre un mundo que ya no funciona bajo las reglas que conocíamos.Michael Reid lideró seminario de la Fundación Gabo en Cartagena. Foto:Fundación Gabo¿Cuál es su percepción actual de las fronteras y de su límite jurídico y soberano? Con excepción de la Unión Europea, este sigue siendo un mundo de estados nacionales en el que las fronteras son importantes. Después de la Segunda Guerra Mundial, la formación de un cuerpo de derecho internacional incluyó el concepto de la inviolabilidad de las fronteras y de la importancia de la soberanía nacional. En los últimos tiempos, hemos sido testigos de la violación de ese principio de manera exponencial.¿Qué casos destaca? Lo hemos visto en forma grosera por parte de Vladimir Putin y su invasión ilegal a Ucrania. Un Estado miembro permanente del Consejo de Seguridad Nacional de la ONU violando los principios de la Carta de la ONU con su invasión a otro Estado soberano independiente y arrastrándolo a una guerra que ha causado decenas de miles de muertos, incluidos muchos civiles. También lo vemos en Medio Oriente, tanto por parte de los grupos milicianos (proxys) patrocinados por Irán, como Hamás y Hezbolá, como por parte del Estado de Israel, en una violación del principio de inviolabilidad territorial. Y lo hemos visto en África, con un recrudecimiento de guerras en el continente.Putin y Trump. Foto: EFE¿Qué decir de las acciones del presidente Donald Trump? Con la publicación de lo que llama el ‘Corolario Trump’, su doctrina de política exterior que actualiza la doctrina Monroe en la que la administración se arroga el derecho de intervenir militarmente países de América Latina, su administración dio un primer paso en ese camino. Lo hemos visto también expuesto en la Estrategia de Seguridad Nacional y su intervención en Caracas para extraer a Nicolás Maduro, un hecho que, pienso, la mayoría de latinoamericanos aplaudieron el resultado, pero no necesariamente el método.De todas maneras, ese es un acto semejante a lo que ahora replica la administración Trump con Cuba, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos quiere procesar a Raúl Castro por la intervención que causó la muerte de cuatro personas en 1996 sobre aguas internacionales. En todos estos casos, el concepto de fronteras está siendo violado de forma acelerada, algo que no era común, obviamente pasó antes, pero no era tan común como ahora.Mientras que Donald Trump entró con bravuconadas y amenazas a China imponiendo aranceles altísimos, Pekín, que tiene un cuasi monopolio sobre la extracción, pero sobre todo en la refinación de las tierras raras...¿Cuál es su visión del mundo multipolar? El mundo multipolar es un hecho y no va a cambiar, va a seguir. Tiene una base económica cuando, en términos relativos, las economías de América del Norte y Europa se han empequeñecido con relación a las economías emergentes, particularmente en Asia y China. Pero, dentro de ese mundo multipolar hay una competencia aguda entre Estados Unidos y China por la hegemonía en el mundo y han llegado a una especie de empate estratégico contra su voluntad.¿Qué se puede esperar de ese empate? Mientras que Donald Trump entró con bravuconadas y amenazas a China imponiendo aranceles altísimos, Pekín, que tiene un cuasi monopolio sobre la extracción, pero sobre todo en la refinación de las tierras raras vitales para la fabricación de maquinarias en la economía digital y de armamentos, supo exponer su fuerza al igualar las limitaciones a las exportaciones que afectan directamente no solo a empresas de Estados Unidos sino a su misma seguridad. Entonces, hay ahora un reconocimiento de la dependencia mutua. Ahora, ¿eso es estable? Probablemente no, a mediano plazo. Es una situación en la que se necesita bastante madurez para gestionarla sin escalar a un conflicto mayor.El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habla con Donald Trump. Foto:AFPBajo esa realidad global, ¿qué mirada le da a América Latina? ¿Se puede decir que la región también está entrando en otra era? En los últimos años, se han elegido más presidentes alejados del centro político que hace que la formación de consensos dentro de los países y entre los países de la región sea más difícil. En muchos casos, son presidentes populistas con una tendencia de usar el nacionalismo como defensa y de inventar agravios o pleitos con los vecinos, lo que en definitiva dificulta un proceso de integración en la región y de proyección de América Latina en el mundo, que es algo muy necesario. LEA TAMBIÉN ¿A qué le atribuye el giro a la derecha que está tomando la región en un año donde aún están por verse los resultados presidenciales en Perú, Colombia y Brasil? Hay una tendencia hacia un giro a la derecha en este momento. Claramente, tiene que ver con elementos de alternancia, que es normal en las democracias y como consecuencia de fenómenos globales tras el surgimiento de populismos en Europa y en Estados Unidos con gobiernos más extremos. Pero también pienso que hay elementos más estructurales.En los últimos años, se han elegido más presidentes alejados del centro político que hace que la formación de consensos dentro de los países y entre los países de la región sea más difícil.¿Cuáles? El principal, tal vez, es la intensificación del problema de la inseguridad en la región en el que la derecha ofrece recetas que pueden ser simplonas, pero que llegan a la gente porque se sienten inseguros. Y, por supuesto, garantizar la protección de su población es una tarea básica de cualquier gobierno. Hay otros factores como el estancamiento económico relativo y, obviamente, la revolución digital y el cambio en la forma de comunicarse a través de los teléfonos celulares y las plataformas digitales que ha jugado un papel muy grande y muy nefasto en el debilitamiento de los medios tradicionales.¿Por qué? Los periodistas tradicionales, por llamarlos de alguna manera, intentan establecer los hechos en forma objetiva, o más o menos objetiva, y con ese filtro poner a prueba las aseveraciones falsas. Todo eso se ha ido. Ahora, la comunicación política digital llega en forma muy incendiaria y adictiva a través de mensajes emotivos y simplones. Entonces, la tarea de los demócratas en América Latina y en el mundo es cómo contrarrestar eso y no es fácil.Michael Reid es periodista, escritor y comentarista sobre América Latina. Foto:Jorge París¿Qué perspectiva tiene sobre la paz en Colombia? Bueno, yo observé a Colombia en los últimos 30 años y pienso que, sobre todo en la segunda mitad de ese periodo, hubo claros avances que culminaron en el acuerdo de paz de 2016 con las Farc, que era un logro y una gran oportunidad para que el Estado ocupe con sus funciones todo el territorio nacional. Creo que era una gran oportunidad para consolidar la reducción de la violencia en el país. Lamentablemente, pienso que no se aprovechó esa oportunidad y que la seguridad ha ido en franco retroceso. Creo que la política de paz total fue mal concebida desde el comienzo porque con grupos del crimen organizado se necesita aplicar la ley, no establecer un diálogo político porque aquí no hay objetivos políticos que se puedan conceder.¿Qué le preocupa del panorama actual del país? El país está más inseguro y las fuerzas de seguridad se han debilitado, sobre todo por el monopolio del poder aéreo del Estado, cuando las fuerzas aéreas son fundamentales para un país como Colombia debido a su geografía. Igualmente, las fuerzas de seguridad están disminuidas en términos de operabilidad, mientras se da el advenimiento de la amenaza de drones que es un tema muy complicado, evidentemente. LEA TAMBIÉN ¿Y en términos políticos? Colombia, con todas sus limitaciones y sus defectos, era un país al que le sobraban líderes políticos sólidos y había una cultura de buscar acuerdos, una cultura política. Yo pienso que eso se ha ido. Pienso que el presidente (Gustavo) Petro tiene una gran responsabilidad, pero hay otros líderes en distintos campos políticos que también tienen amplias responsabilidades al respecto. Ahora llegamos a una elección presidencial en la que los punteros en las encuestas son dos candidatos de extremos ideológicos y eso es muy preocupante porque Colombia es un país muy importante dentro de América Latina por su ubicación geográfica, por su peso poblacional y por su potencial. Por eso, veo el futuro inmediato con preocupación.STEPHANY ECHAVARRÍA - Editora Internacional - EL TIEMPO@stephechavarria Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












