Por segundo año consecutivo, Estambul encabeza el ranking de las ciudades más congestionadas del mundo debido a que el parque automovilístico se ha triplicado y las infraestructuras se ven constreñidas por una geografía única
Uno de los pocos placeres gratuitos que quedan en Estambul es permanecer en la ciudad durante los largos puentes festivos –como esta semana de Kurban Bayrami (Fiesta del Cordero)– y encontrar fácilmente sitio para aparcar.
Buscar aparcamiento en esta ciudad de 16 millones de habitantes es engorroso, sí. Según datos citados por la agencia Anadolu, en Estambul apenas hay una plaza de aparcamiento público para cada seis vehículos, así que calles, aceras y plazoletas terminan llenas de coches (la delegación del Gobierno ha ordenado abrir una veintena de colegios en zonas congestionadas para utilizar los patios como parking fuera del horario escolar).
Pero lo que de verdad le resta a uno años de vida es conducir en la megalópolis turca. Literalmente: en 2025 y por segundo año consecutivo, Estambul fue la ciudad más congestionada del mundo, según el ranking elaborado por la empresa de análisis de movilidad Inrix, que incorpora datos de 900 localidades. En total, los conductores estambulíes perdieron 118 horas en atascos, es decir, casi cinco días al año; un 12 % más que en 2024 y un 30 % más que el año anterior.








