“La última vez que mi madre habló conmigo me dijo: 'Vamos a acercarnos al checkpoint un equipo negociador'. Entonces me mandó un audio: 'Nos acercamos, dejo móvil. Será ir y volver en un par de horas'”. Pasadas esas dos horas, no recibió noticias de su madre ni del resto de negociadores, cuenta Bruno Rodríguez Armesto a elDiario.es. “Perdimos la comunicación cuando ellos se acercaron al checkpoint a negociar. Lo que entendemos es que las autoridades les detuvieron en el checkpoint y, en algún momento, se los llevaron de Sirte a Bengasi. Sabemos que no volvieron”, explica.

Llevan cinco días en paradero desconocido, retenidos por las autoridades rebeldes del este de Libia. Además de la madre de Bruno, Alicia Armesto Núñez, española, hay otros nueve activistas detenidos de varias nacionalidades. Formaban parte de un convoy de más de 200 personas procedentes de más de 20 países que pretendían llevar ayuda humanitaria a Gaza, pasando por la frontera de Egipto, pero se quedaron atrapados en el país vecino. Hasta ahora, las familias no saben cuándo ni cómo van a poder regresar a casa.