A tres días del secuestro de diez integrantes de una misión humanitaria internacional en el este de Libia, crece la preocupación por la falta de información sobre el paradero y el estado de salud de las personas retenidas, entre quienes se encuentran los argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera.
Los activistas formaban parte del Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb, una misión civil de asistencia al pueblo palestino que se dirigía hacia Gaza con ayuda humanitaria. Según denunciaron desde la red informativa NODAL y organizaciones solidarias, el grupo fue interceptado en las inmediaciones de la ciudad de Sirte, en Libia del Este, y desde entonces permanece incomunicado, sin contacto con familiares ni representantes diplomáticos.
Paula Giménez, psicóloga, y Lucas Aguilera, médico veterinario, son directores de investigación de NODAL e integraban el equipo médico de la misión internacional.
Junto a ellos también fueron secuestradas personas de distintos países: Matías Álvarez Rodríguez, de Uruguay; Alicia Armesto Núñez, de España; Domenico Centrone y Leonarda Alberizia, de Italia; Ana Margarida França Santana Baptista, de Portugal; Lauro Kwoczala, de Polonia; Ashraf Khoja, de Túnez; y Jenelle Jones, de Estados Unidos.










