El sistema de control de velocidad en rutas nacionales atraviesa uno de los procesos de revisión más importantes de los últimos años. Tras una auditoría realizada sobre miles de kilómetros de corredores viales, organismos nacionales como la Agencia Nacional de Seguridad Vial detectaron múltiples inconsistencias en dispositivos utilizados para registrar excesos de velocidad y emitir infracciones automáticas.

La situación encendió una nueva discusión sobre la validez de las fotomultas, el estado de habilitación de los cinemómetros y el rol de los municipios en el control vehicular sobre caminos de jurisdicción nacional.

El relevamiento incluyó cientos de dispositivos distribuidos en distintos puntos del país y dejó al descubierto problemas administrativos, técnicos y operativos que podrían impactar directamente en el sistema de fiscalización electrónica.

Más de 40.000 kilómetros auditados y cientos de equipos revisados

El operativo de verificación alcanzó una extensa red vial nacional y tuvo como objetivo comprobar si los radares instalados cumplían con las condiciones legales y técnicas necesarias para funcionar correctamente.