Por Claudia Dupeirón |

La Habana (EFE).- La falta de divisas en los bancos de Cuba afecta a varios miles de beneficiarios de ayudas públicas desde España, que acaban recibiéndolas en una tarjeta prepago para comprar sólo en las limitadas tiendas estatales o tienen que luchar, a veces durante meses, para cobrar una parte en efectivo.

Es el caso del cubano-español Raúl Viso Zurita, de 78 años, que en diciembre de 2025 comenzó un complejo proceso para tratar de cobrar en mano los alrededor de 360 euros que recibe anualmente de la Xunta de Galicia.

Para Viso, y muchos otros, estos ingresos en divisas son esenciales porque la pensión media no basta para comer un sólo día, la inflación se ha disparado en los últimos años y la dolarización alcanza cada vez a más productos básicos.

Pero cuando este jubilado llegó a su sucursal del Banco Popular de Ahorro (BPA), le dijeron «claro y tajante» que su ayuda había llegado, aunque, por las dificultades financieras que atraviesan los bancos del país, de titularidad estatal, «debía cobrar al menos la mitad» de la ayuda en la llamada tarjeta Clásica.