Algunos analistas lo han venido advirtiendo: las economías europeas iban a ir viendo a cámara lenta cómo los temores de estanflación se iban a convertir en temores a la recesión. En efecto, la segunda mayor economía de la eurozona, Francia, tiene todas las papeletas para ser la primera de las 'cuatro grandes' -el club junto a Alemania, Italia y España- en registrar una recesión técnica en el segundo trimestre, a tenor de los datos conocidos este viernes. Aunque el conflicto en Irán se acabase mañana mismo, el daño ya está hecho y se antoja difícil una espectacular remontada en junio. De fondo, el cuadro es preocupante en la medida en que este golpe al crecimiento tiene al otro lado a un repunte inflacionario que va a más dada la crisis energética que se sufre.Este viernes por la mañana, el instituto estadístico oficial de Francia, el INSEE, ha revisado a la baja el crecimiento del PIB del primer trimestre hasta el -0,1% (desde una estimación inicial del 0%). Se trata de la primera contracción trimestral tras el covid. Esta revisión ya lo sitúa en desventaja frente a los registrados por Alemania (0,3%), Italia (0,2%) y España (0,6%). Los datos del PIB galo del primer trimestre mostraron un descenso del 0,2% en el gasto de los consumidores y una caída del 0,4% en la inversión empresarial. El comercio tuvo una contribución negativa, ya que las exportaciones cayeron un 3,5%.
Francia tiene todas las papeletas para ser la primera gran economía europea en caer en recesión técnica por la guerra
Algunos analistas lo han venido advirtiendo: las economías europeas iban a ir viendo a cámara lenta cómo los temores de estanflación se iban a convertir en temores a la recesión. En efecto, la segunda mayor economía de la eurozona, Francia, tiene todas las papeletas para ser la primera de las 'cuatro grandes' -el club junto a Alemania, Italia y España- en registrar una recesión técnica en el segundo trimestre, a tenor de los datos conocidos este viernes. Aunque el conflicto en Irán se acabase mañana mismo, el daño ya está hecho y se antoja difícil una espectacular remontada en junio. De fondo, el cuadro es preocupante en la medida en que este golpe al crecimiento tiene al otro lado a un repunte inflacionario que va a más dada la crisis energética que se sufre.








