Algunos analistas lo han venido advirtiendo: las economías europeas iban a ir viendo a cámara lenta cómo los temores de estanflación se iban a convertir en temores a la recesión. En efecto, la segunda mayor economía de la eurozona, Francia, tiene todas las papeletas para ser la primera de las 'cuatro grandes' -el club junto a Alemania, Italia y España- en registrar una recesión técnica en el segundo trimestre, a tenor de los datos conocidos este viernes. Aunque el conflicto en Irán se acabase mañana mismo, el daño ya está hecho y se antoja difícil una espectacular remontada en junio. De fondo, el cuadro es preocupante en la medida en que este golpe al crecimiento tiene al otro lado a un repunte inflacionario que va a más dada la crisis energética que se sufre.