Ciutat Vella está excluida de la moratoria de nuevas licencias de supermercados 24 horas que rige desde hace poco en la mayor parte del resto de Barcelona. A santo de ello los ediles del gobierno del alcalde Jaume Collboni y los de BComú y ERC se lanzarán los trastos en el pleno de hoy durante el debate de la aprobación del nuevo plan de usos de este distrito. El de Sant Martí también queda fuera de la suspensión, pero aquí la discusión no será tan dura dado que BComú y ERC sí que apoyaron el plan de los socialistas.El frente está en Ciutat Vella. Comunes y republicanos espetarán hoy que, como resultado de la improvisación, la descoordinación y la falta de rigor administrativo del PSC, Ciutat Vella será un coladero de supermercados, que el propio ejecutivo municipal les detalló que con el nuevo podrían entrar en funcionamiento entre 200 y 250 comercios de este palo, que estos barrios ya saturados serán los únicos de la ciudad donde podrán abrir estos controvertidos comercios.El ejecutivo dice que legamente no puede hacer aquí otra suspensión, y que su plan es muy restrictivoY el ejecutivo repondrá que los imperativos legales son determinantes, que el Ayuntamiento no puede incluir estos distritos en esta suspensión porque el de Sant Martí tiene un nuevo plan de usos desde diciembre y el de Ciutat Vella va a aprobarlo, que cuando se tramitan estos planes el Consistorio puede hacer una suspensión de licencias, pero que no puede reeditarla hasta pasados tres años. Y a buen seguro que luego el gobierno municipal acusará a BComú y a ERC de faltar a la verdad.“No es cierto –aseguran fuentes municipales preguntadas por la posibilidad de que el nuevo plan de usos de Ciutat Vella vaya a propiciar la apertura de hasta 250 nuevos supermercados en estas calles–. La regulación de la actividad comercial propuesta incluye un doble radio. Uno para el epígrafe concreto de la actividad y otro para el conjunto de actividades declaradas de impacto alto, que vienen a ser muchas. Hay que cumplir las dos condiciones, lo cual hace que este plan de usos sea altamente restrictivo”.Además, en función de cuánto le aprieten las tuercas comunes y republicanos, es bien plausible que el ejecutivo de Collboni añada que si no actuaba ahora mismo de estas maneras nada frenaría una inminente avalancha de aperturas de tiendas de carcasas, de cuidado de uñas, de artículos relacionados con la marihuana... Que las moratorias que aún frenan estos temidos monocultivos comerciales están a punto de expirar. Sí, todo este asunto resulta muy enrevesado, tanto que las propuestas tanto de comunes como de republicanos para salir de este callejón también se antojan complicada.El común Jordi Rabassa insiste en que el gobierno de Collboni ha de hallar el modo de incluir Ciutat Vella en la moratoria de nuevos súpers. “El plan de usos de Ciutat Vella no será tan restrictivo como el de Sant Martí. Así nos lo explicaron en las reuniones de trabajo. En el de Sant Martí se establecieron zonas. Van a someter a Ciutat Vella a una gran presión. Tendrían que haber hecho primero los planes de usos y luego la suspensión. Esta moratoria podría durar dos años. Durante este tipo los supermercados 24 horas solo podrán abrir en Ciutat Vella”.Y los republicanos piensan que el Ayuntamiento ha de elaborar una regulación que frene sine die la apertura de nuevos comercios de este tipo y otros también dirigidos al turismo. El problema, señalan también en el grupo municipal de ERC, es que no se están haciendo muchos de los deberes pertinentes, que el Consistorio tendría que categorizar de una manera más detallada estos negocios, que no es lo mismo un pequeño badulaque del Raval que un establecimiento de 300 m2 atestado de souvenirs ubicado en el eje verde de la calle Consell de Cent.Lee también“Barcelona no necesita una suspensión temporal –dice la republicana Elisenda Alamany–, sino una regulación estructural que vete definitivamente la proliferación de estos súpers pensados para el turismo masivo. ERC fue la primera fuerza que planteó la necesidad de regularlos. El PSC llega tarde y mal. Este plan de usos no cuestiona el modelo que nos ha llevado hasta aquí. Ahora algunos quieren subirse al carro tras años sin hacer nada. En el mandato de los comunes se permitió la expansión descontrolada de los negocios turísticos. Y ahora Collboni sigue la misma política”.Un ritmo de crecimiento desaforadoEn los últimos años el ritmo de crecimiento en Barcelona de los supermercados que pueden abrir las 24 horas fue desaforado. Hablamos tanto de pequeños colmados de menos de 150 m2 como de establecimientos de hasta 300. Noventa y dos establecimientos de esta clase entraron en funcionamiento en la urbe durante la segunda mitad del año pasado. Se trata de un promedio de más de 3,5 nuevos negocios a la semana. Únicamente en el distrito de Sant Martí entre 2020 y 2025 abrieron 107. El pasado diciembre entró en vigor un nuevo plan de usos. No puede abrir más de uno en un radio de 200 metros. La palma, sin embargo, se la llevó el Eixample con 130 inauguraciones. Entretanto este monocultivo pareció contenerse en Ciutat Vella. Apenas entraron en funcionamiento cuatro establecimientos durante ese lustro. De ahí la reciente preocupación de BComú y ERC.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.
La moratoria de súpers 24 horas de Barcelona excluye a Ciutat Vella y crispa a BComú y ERC
Estos grupos denuncian que el distrito será el coladero de estos negocios en la ciudad







