En noviembre del a�o pasado, Daniel ingres� en Urgencias con casi medio pulm�n encharcado por un edema incipiente. �Hasta aqu� llego. Ya no voy a vapear m�s�, pens�. Y ese fue el inicio para dejar a un lado el v�per. Muchos fumadores dejan de fumar tras el susto que les da su cuerpo. Es el detonante. Daniel ser�a uno m�s si no fuera porque tiene 18 a�os y confiesa que lleva vapeando desde 6� de Primaria. �Mucho? �Casi un v�per al d�a de media. Ahora s� que no deber�a haberlo hecho�, lamenta este joven.Lo cuenta con ligereza, pero con ganas de que cunda el ejemplo. �Nadie nos dice de verdad lo malo que es. �Por qu� no le ponen esas im�genes asquerosas que llevan las cajetillas de tabaco?�. Este joven se acerca por iniciativa propia a este medio porque busca mover conciencias. Lo ha intentado desde su cuenta de TikTok, �pero al final recib�a m�s hate (odio) que otra cosa�.En nuestro pa�s, el uso de cigarrillos electr�nicos contin�a siendo elevado entre los estudiantes de 14 a 18 a�os, seg�n la �ltima Encuesta sobre Uso de Drogas en Ense�anzas Secundarias (ESTUDES 2025). Aunque en el �ltimo a�o se ha registrado una ca�da significativa respecto a la edici�n anterior (2023), la mitad de los adolescentes declara haberlos usado alguna vez. La prevalencia es mayor en ellas (50,5%) que en ellos (48,5%), y tras un ascenso del consumo entre los 14 y 17 a�os, desciende a los 18 a�os.�Llevo desde el 29 de diciembre sin vapear�, afirma rotundo Daniel. �Me ha costado mucho, no pensaba que fuera tan adictivo�. Pero, �lo es, y no nos damos cuenta de que tampoco es inocuo�, subraya Paula Armero, coordinadora del Comit� de Salud Mental de la Asociaci�n Espa�ola de Pediatr�a (AEP).A esta pediatra le gustar�a tener respuestas clave sobre Daniel: �C�mo ha podido vapear sin que sus padres lo supieran? �Por qu� uno al d�a? �C�mo ha conseguido dejarlo? �En alg�n momento pas� por la consulta del m�dico y se obvi� esta adicci�n? �Los v�pers son lobos con piel de cordero�, sentencia Armero. �Bajo esa apariencia atractiva de juguete inofensivo y esos m�s de 16.000 sabores, los menores son captados y se convierten en adictos a unas sustancias que dejan mella en su organismo�.�Qu� hay en un v�per? En estos dispositivos �todo tiene un efecto da�ino en el organismo�, sentencia Juan Antonio Riesco, responsable de la Unidad de Tabaquismo en el Hospital Universitario de C�ceres. En primer lugar, los vapeadores contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva que afecta al sistema nervioso central, alterando la funci�n cerebral, especialmente en adolescentes y j�venes cuyo cerebro a�n est� en desarrollo. �S�, aunque en muchos dispositivos se diga que no hay, siempre hay una m�nima cantidad�, subraya Armero, que apunta que esa dependencia a la nicotina puede conducir a dificultades para dejar de fumar o vapear y aumentar la probabilidad de consumir productos de tabaco convencionales.Riesco, tambi�n portavoz del �rea de Tabaquismo de la Sociedad Espa�ola de Neumolog�a y Cirug�a Tor�cica (Separ), comenta que los informes de diversas sociedades cient�ficas y de numerosos estudios de investigaci�n han determinado que en el vapor de los cigarrillos electr�nicos se detecta una gran cantidad de sustancias t�xicas que enumera para dejar constancia: �Acrole�na, acetaldeh�do y formaldeh�do se producen como consecuencia del calentamiento de la glicerina del l�quido de estos dispositivos; metales pesados como part�culas de cromo, plomo y n�quel; y sustancias cancer�genas como los benzopirenos, algunas nitrosaminas�. �Todas ellas van a da�ar el organismo a nivel cardiovascular y respiratorio, principalmente�, recalca. El edema de Daniel se debe a esa suma de t�xicos."Bajo esa apariencia atractiva e inofensiva y sus miles de sabores, los menores son captados y se convierten en adictos"Paula Armero, coordinadora del Comit� de Salud Mental de la Asociaci�n Espa�ola de Pediatr�a (AEP)La defensa que hacen los fabricantes de este tipo de dispositivos es que son menos da�inos que el tabaco convencional, �pero la evidencia cient�fica indica que su uso conlleva riesgos significativos. No hay da�o cero�, incide la pediatra. Para el portavoz de Separ no hay discusi�n posible: �Para dejar de fumar existen opciones eficaces, costo-efectivos y seguros que est�n apoyados en la evidencia cient�fica y, por tanto, son de primera elecci�n para tratar al fumador�.Para los m�dicos, los dispositivos electr�nicos son �una estrategia de la propia industria tabaquera que intenta confundir a la poblaci�n con esos conceptos de minimizaci�n o reducci�n de da�os�. Y en ese discurso hay que �insistir con m�s pedagog�a�, subraya Armero, a lo que Riesco a�ade que �se necesita m�s informaci�n, educaci�n y prevenci�n�.Adem�s de la nicotina, los l�quidos utilizados en los vapeadores suelen contener otros compuestos qu�micos, como propilenglicol, glicerina, saborizantes y otros solventes, muchos de ellos peligrosos para la salud y que, al ser inhalados, pueden generar inflamaci�n y da�o en las v�as respiratorias. Riesco asegura que �en j�venes se han observados crisis de broncoespasmo similares a las agudizaciones del asma bronquial�. Adem�s, a�ade el neum�logo, �ayudan a determinados g�rmenes asociados a las neumon�as a abrir la puerta a infecciones�. Y eso solo a corto plazo: �Cuanto m�s vapeen, m�s da�o acumular�n en pulmones y sistema circulatorio�.Daniel no sab�a nada de esto. �Mis padres me dijeron que nada de tabaco, que era malo y que no iban a aceptar que fumara. El vapeo no les gustaba, pero lo ve�an m�s como una tonter�a�. Aqu� est� el error y la asignatura pendiente, reclaman la pediatra y el neum�logo. �Entre todos, debemos ayudar, informar y educar en conductas y h�bitos saludables. Por tanto, debemos afirmar que los dispositivos electr�nicos (v�pers, cigarrillos electr�nicos y productos de tabaco calentado) son perjudiciales para la salud del consumidor y tambi�n para la salud del que se expone (el vapeador pasivo)�.Daniel tambi�n subraya que cuando se dio el bum del uso del v�per, �estaba en 1� de ESO y era f�cil de comprar y obtener en cualquier sitio�. En aquel entonces, ya un a�o despu�s del confinamiento por el Covid, �ya era muy normal vapear y no lo ve�amos tan perjudicial como el tabaco�. A eso se suman �las t�picas pr�cticas en los colegios y los institutos en las que los mayores les venden los dispositivos a los peque�os�, a�ade la pediatra.El v�per, f�cil de conseguir para los menoresDaniel argumenta que nunca hubo obst�culos para conseguir un dispositivo. �Los vend�an casi en cualquier sitio; se pod�an y se pueden conseguir como el que compra un paquete de chicles. Los venden tanto en tiendas de alimentaci�n, como personas clandestinamente en sus casas; en casi cualquier tienda est�n disponibles. Nunca piden el DNI para venderte un v�per, se lo venden a todo el mundo�.Aqu� se ve la �legislaci�n y el control laxo que hay en este terreno�, subrayan los m�dicos. �La legislaci�n no debe ser permisiva, debe ser contundente en su planteamiento y desarrollo. Deben regularse como productos derivados del tabaco y por tanto necesita un control regulatorio de la accesibilidad, promoci�n, patrocinio y venta. Debe incrementarse el precio de estos productos y sancionar las infracciones correspondientes�."Un d�a me di cuenta de que ya no pod�a correr ni hacia el bus, que me ahogaba, y fue lo que me llev� a Urgencias por el susto"DanielPoco antes del susto que tuvo Daniel con el v�per, se presentaba en septiembre del a�o pasado un nuevo anteproyecto que va a modificar la Ley 28/2005, de medidas sanitarias frente al tabaquismo. La comunidad m�dica y las asociaciones de pacientes lo acog�an con esperanza, tras m�s de dos d�cadas sin grandes modificaciones. Una reforma que se incluye dentro del Plan Integral de Prevenci�n y Control del Tabaquismo 2024-2027.El contenido de esta reforma legislativa s� pone coto a los v�per, adem�s de al tabaco: se incluye por primera vez la prohibici�n de venta de cigarrillos electr�nicos de un solo uso, se equiparan los nuevos productos (v�pers, bolsitas de nicotina...) a los tradicionales. Sin embargo, dejan fuera la regulaci�n de su venta de manera espec�fica, algo que s� debe cumplir el tabaco tradicional (solo disponible en expended oras y estancos).Tanto Riesco como Armero subrayan las caracter�sticas que los vuelven tan atractivos como inofensivos: �La accesibilidad, el dise�o, las sustancias saborizantes y otros componentes adictivos van a favorecer que ni�os y adolescentes se conviertan en consumidores habituales sin percepci�n de riesgo futuro�. Daniel asegura que los ha probado de todos los sabores, �incluso de frutas que no sab�a que exist�an�.Daniel ahora conoce las consecuencias de ese v�per diario. �Un d�a me di cuenta de que no pod�a correr tras el bus, me ahogaba, y fue lo que me llev� a Urgencias por el susto�. Tambi�n confiesa que antes de vapear s� que hac�a mucho m�s deporte. �Luego lo fui dejando�, confiesa. Quiz�s sus pulmones se iban acostumbrando al da�o y hac�an por evitar una carrera. �Ahora, poco a poco voy recuperando esa facilidad que ten�a para correr hasta detr�s del autob�s. He vuelto al gimnasio y los fines de semana me voy de senderismo�.Riesco y Armero esperan que Daniel cuente con la suficiente ayuda y apoyo. �Me controlan en el servicio de Neumolog�a. Tengo revisi�n en un a�o. Y si necesito algo, me han dicho que vaya a mi m�dico del consultorio�. A Daniel le hicieron pruebas de imagen que han mostrado c�mo el pulm�n se va recuperando, -�siempre que no vuelva a vapear�-, y no necesit� muchos m�s tratamientos que los medicamentos sintom�ticos para el edema. Pero le han dejado una advertencia seria: �Ahora resulta que puedo tener m�s riesgo de c�ncer de pulm�n cuando sea mayor por los metales pesados que hab�a en el v�per. �C�mo es posible? Nadie nos hab�a dicho que esto era tan malo para la salud�, espeta.Un aviso para la sociedadPor esta raz�n, Daniel quiere contar su caso. �Me encantar�a que compartierais mi caso y que se le diera visibilidad. Creo que podr�a ser importante que las familias y, sobre todo, otros j�venes conozcan lo que me ha ocurrido�.El neum�logo explica que �los j�venes que han sido vapeadores deben ser evaluados por un Servicio de Neumolog�a que haga un estudio funcional y radiol�gico de posicionamiento diagn�stico inicial con vistas a instaurar precozmente tratamientos que les puedan ayudar a mejorar y revertir su situaci�n�. Eso por el lado del da�o fisiol�gico. Armero, la pediatra especializada en salud mental, tambi�n pone el foco en la adicci�n. �Hay que ver los motivos que le llevaban a vapear con tanta intensidad a este joven�. Ella, sin conocerlo, aduce a la fuente de escape que �les proporciona a los adolescentes para canalizar el estr�s y la ansiedad�.Abandonar el v�per puede costar lo mismo que dejar el tabaco, no deja de ser una adicci�n. �Muchos contienen nicotina y ello demuestra su alta capacidad adictiva que hace que sus consumidores necesiten una cantidad diaria importante de consumo que se asocia a dependencia gestual, psicol�gica y social (similares al tabaco conductual)�, aporta Riesco.Daniel no est� solo y est� consiguiendo que sus amigos, al ver su caso, sean m�s conscientes de lo que sucede cuando se vapea. �Siguen vapeando�, lamenta, �pero est�n quit�ndose poco a poco�. Para Riesgo, esto es una llamada de atenci�n: �Nuestra sociedad en general, y nuestros j�venes en particular, se juegan mucho: la salud y el bienestar�.