Lo llevan en la sangre. Los concesionarios de Grupo Llavina, propiedad de la familia Llavina, consolidan a la tercera generación en la estructura en plena expansión del negocio. La empresa, que viene de facturar 140 millones de euros en el 2025, apunta a un máximo de 220 millones de euros este ejercicio, lo que aportaría un crecimiento cercano al 60%.Al margen de unos precios medios más elevados en el sector, el fuerte incremento se da sobre todo por sumar tres concesionarios que adquirió a inicios de año a Yomovo, dos de ellos en Sabadell y el otro en Sant Cugat. En ninguna de las dos ciudades estaba presente. La cifra de la operación no ha trascendido. “Nos aporta mayor volumen, más capilaridad territorial y sinergias”, explica Sandra Llavina, consejera delegada. Los centros eran de Toyota y Lexus –la marca de lujo del gigante nipón–, las únicas marcas con las que trabaja. “Nuestro ADN es 100% Toyota y Lexus. Somos concesionario oficial de ambas marcas y la estrategia pasa por seguir creciendo y consolidando este proyecto”, apunta. Es una aproximación diferente a la que viven hoy los concesionarios, que abrazan cada vez más a las marcas chinas. “No las contemplamos, creemos en la especialización y la relación a largo plazo con el fabricante”, argumenta.La integración de tres concesionarios pone como objetivo facturar hasta un 60% más este añoLa idea de especializarse viene de lejos. El grupo surgió en 1980 de la mano de Joan Llavina Roca, y unos años después inició el enlace con Toyota, que se amplió a Lexus en 1994. La consejera delegada afirma que la apuesta se debe a “compartir la misma filosofía empresarial, de visión a largo plazo, mejora continua y poner a la gente en el centro”. Lo que los japoneses llaman kaizen . Por el camino se sumó ella misma, liderando una etapa de crecimiento desde el 2000, y este año la ha seguido Oriol Llavina, su hijo, en el marco de la compra e integración de los concesionarios. “Ser tres generaciones aporta continuidad y experiencia, y una mirada renovada orientada a innovar, digitalizar y las nuevas formas de movilidad”, explica.Con las últimas operaciones, el grupo pasa a gestionar 10 centros, repartidos entre Barcelona ciudad, el Baix Llobregat y el Vallès Occidental, su “área de influencia natural”. Sobre si se quiere seguir creciendo con adquisiciones, Llavina dice que se está atento a oportunidades que encajen con la filosofía y el modelo, “pero el foco en este momento está puesto en integrar los nuevos centros y consolidar el crecimiento”.Además de la operativa del concesionario también cuenta con servicios de mecánica y carrocería y una división de soluciones en movilidad para particulares, empresas y administraciones, combinando el renting, la suscripción o el car sharing . En total, el grupo emplea a 280 ­personas.