El aumento de lluvias podría empeorar el florecimiento de cianobacterias en el Lago de Atitlán, una situación que mantiene al cuerpo de agua en alerta naranja y que representa riesgos para las personas que utilizan o tienen contacto directo con el lago.

La Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Atitlán y su Entorno (Amsclae) informó que actualmente el lago se encuentra en el tercer nivel del llamado “cianosemáforo”, un sistema que mide la presencia y densidad de cianobacterias.

“Estamos en el tercer nivel, que es el nivel medio, que corresponde al color anaranjado. Aquí ya hay presencia de cianobacterias con altas densidades y actualmente el nivel de alerta está para todo el lago”, explicó Fátima Reyes, jefa del Departamento de Investigación y Caridad Ambiental de la institución.

Aunque el fenómeno puede disminuir de manera natural, Amsclae advierte que el inicio de la temporada lluviosa podría acelerar nuevamente el crecimiento de estas bacterias debido al arrastre de contaminantes y nutrientes hacia el lago.

“Con las lluvias hay un arrastre de nutrientes debido a toda la contaminación que se produce en la cuenca y puede repetirse el florecimiento o incrementar la frecuencia de florecimientos”, indicó la experta.