São Paulo (EFE).- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó este jueves la ley que crea la Universidad Federal Indígena (Unind), una institución pionera que marca un hito en la educación superior y en la inclusión de las comunidades originarias del país, y que tendrá su sede en Brasilia.
Durante el acto, Lula calificó la jornada como un «día gratificante» y aseguró que el país «no podía continuar viviendo con la segregación de los pueblos indígenas».
El mandatario defendió la inversión del Estado en enseñanza superior y dijo que «el costo de hacer es muchas veces más barato» que el costo de «no hacer».
Para ejemplificar, el líder progresista aclaró que un joven que estudia en una universidad federal cuesta 20.000 reales por año, mientras que un preso de un centro de detención de máxima seguridad cuesta 40.000 reales al mes.
«Es más barato que gastemos un poco e invirtamos en educación que pensar que cuesta mucho y no hacer nada», afirmó el gobernante, quien advirtió que «lo barato sale caro» porque no se sabe «el destino que le espera a ese joven» si se le priva de oportunidades.










