Publicidad28 de mayo, 2026 - 16h21La Iglesia católica reanudó este jueves el diálogo entre el Gobierno boliviano y sectores movilizados, aunque sin la presencia de los principales dirigentes de la protesta, entre ellos representantes de la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos y mineros, varios de los cuales enfrentan órdenes de aprehensión en medio de los bloqueos que cumplen 23 días.La reunión se instaló en el seminario San Jerónimo, en La Paz, con la participación del vicepresidente Edmand Lara; los ministros de la Presidencia, José Luis Lupo, y de Educación, Beatriz García; además del Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, y la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Amparo Carvajal.Sin embargo, no acudieron los principales actores del conflicto: la dirigencia campesina de las 20 provincias paceñas, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, dirigentes mineros, fabriles y otros líderes sindicales, algunos con mandamientos de aprehensión vigentes.PublicidadHoras antes del encuentro, la Federación de Mineros envió una carta a la Vicepresidencia para exigir la anulación de las órdenes judiciales contra sus dirigentes como condición para avanzar en el diálogo.“Solicitamos se deje sin efecto legal el mandamiento de apremio emitido por el Ministerio Público contra nuestro secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB): Mario Argollo Mamani”, señala la misiva enviada este jueves.El documento también demanda el cese de la “persecución judicial y política” contra dirigentes sindicales y garantías de libre tránsito y seguridad para participar en futuras negociaciones.PublicidadPublicidadEl ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, aseguró que el Gobierno ha ofrecido garantías para los dirigentes que asistan a las conversaciones, incluidas figuras como Argollo y el líder campesino Vicente Salazar, de la federación Tupac Katari.“Nosotros no ejecutaríamos ningún tipo de instrucción si los estamos llamando al diálogo”, afirmó Lupo al canal Unitel, al insistir en que las negociaciones son el mecanismo para “pacificar el país”.PublicidadNo obstante, el ministro aclaró que las conversaciones abordarán reclamos sectoriales, pero no la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, planteada por sectores movilizados. “Esa demanda es inaceptable”, sostuvo.Bolivia enfrenta desde hace tres semanas una ola de protestas y cortes de carreteras impulsados por sindicatos campesinos, sectores afines al expresidente Evo Morales y otras organizaciones que reclaman la salida de Paz, al que acusan de incumplir demandas sociales y económicas.De acuerdo con la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), los bloqueos suman al menos 66 puntos, principalmente en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, afectando el abastecimiento de alimentos, insumos médicos y el transporte.Mientras persiste la crisis, sindicatos del transporte público volvieron a paralizar actividades en La Paz y trabajadores de salud anunciaron movilizaciones para advertir sobre la situación “crítica” de los hospitales ante la escasez de suministros. (I)Publicidad