Una marcha para exigir al gobierno soluciones ante los bloqueos y el desabastecimiento este martes, en La Paz. EFE/ Luis Gandarillas

El Legislativo de Bolivia dio un primer paso hacia la negociación el miércoles, cuando el vicepresidente Edmand Lara convocó en la sede de la Vicepresidencia en La Paz a representantes del Gobierno, sectores movilizados, la Iglesia católica y organismos de derechos humanos. El encuentro tuvo un alcance limitado: los principales actores del conflicto brillaron por su ausencia.No asistieron los dirigentes campesinos aimaras de La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) —la principal federación sindical del país— ni los líderes del magisterio rural. Algunos enfrentan órdenes de captura por los enfrentamientos con la Policía registrados en los 22 días de protestas y bloqueos que mantienen sitiadas a La Paz y a la ciudad vecina de El Alto. El único acuerdo fue comprometerse a gestionar las condiciones para que esos dirigentes negocien sin riesgo de ser detenidos, tarea que quedó a cargo de la Iglesia, la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales.PUBLICIDADEl ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, que representó al Gobierno junto a la ministra de Educación, Beatriz García, ofreció garantías explícitas. Lupo afirmó que la voluntad del Ejecutivo de dialogar es “absoluta” y prometió “garantías plenas” para que los dirigentes asistan sin ser “perseguidos, arrestados ni hostigados”. Lara describió el encuentro como “un primer paso” y fijó para el jueves 28 de mayo una nueva reunión en el Seminario San Jerónimo de La Paz, con la participación esperada de los líderes sindicales.La tensión que rodea ese compromiso es considerable. Lara es un declarado opositor interno al Gobierno —una rareza institucional en la que el vicepresidente actúa como mediador entre el Ejecutivo y sus adversarios— y su iniciativa se desarrolló en paralelo a una maniobra de mayor alcance: ese mismo miércoles, Paz promulgó una ley que deroga la normativa que desde 2020 limitaba la participación de las Fuerzas Armadas en conflictos internos.PUBLICIDADAgentes de policía disparan durante una manifestación el día de una marcha que exigía la renuncia del presidente boliviano Rodrigo Paz, mientras la crisis económica y energética del país se agrava debido a la escasez de dólares estadounidenses y la disminución de la producción nacional de energía, en La Paz, Bolivia, el 25 de mayo de 2026