Por Julio César Rivas |

Toronto (Canadá) (EFE).- Paso a paso, Canadá está rompiendo su histórica dependencia militar y comercial de Estados Unidos, con decisiones como la compra de aviones de alerta temprana a Suecia y la venta de gas natural licuado a Alemania, ante la incertidumbre generada por Donald Trump hacia sus principales aliados.

Una transformación de gran calado que el primer ministro canadiense, Mark Carney, desplegó de forma contundente el pasado 12 de abril cuando declaró: «Los días en que nuestras fuerzas armadas gastaban 70 centavos de cada dólar en Estados Unidos se han acabado».

Carney llegó al poder a principios de 2025 con el lema «Elbows up» (literalmente «sacar los codos» pero que se traduce mejor como: «plantar cara» en referencia a las declaraciones de Donald Trump de convertir Canadá en el estado número 51 de EE.UU.).

Fotografía de archivo de una mujer que protesta en contra de la propuesta del Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos. EFE/EPA/Jim Lo Scalzo