Barcelona, (EFE).- La defensa de Jonathan Andic denuncia la «endeblez» de los «pretendidos» siete indicios recabados por los Mossos d’Esquadra y asumidos por la jueza para atribuirle el homicidio de su padre, Isak, fundador de Mango, por lo que cree que la causa no tiene ningún recorrido.Así lo sostiene la defensa de Andic, encabezada por el penalista Cristóbal Martell, en un recurso, al que ha tenido acceso EFE, en el que pide a la Audiencia de Barcelona que levante las medidas cautelares que le impuso el pasado martes la jueza instructora de Martorell (Barcelona), entre ellas una fianza de un millón de euros y la retirada del pasaporte.La defensa lamenta los «efectos devastadores» que supone que se atribuya al primogénito «el más doloroso y socialmente vergonzante» reproche que queda sufrirse, dar muerte a un padre, sin que la «sospecha y la conjetura» se asienten en «sólidas razones racionalmente construidas».Ni siquiera en este momento «embrionario» del proceso, apunta la defensa, es viable que la causa siga adelante, debido a la «endeblez» de los «pretendidos indicios», que rebate uno a uno:
Las visitas previas
La defensa niega la tesis de los Mossos de que Andic acudiese tres veces al mismo lugar de la caída en los días previos -un indicio clave para que la jueza apreciase premeditación- y afirma que fueron solo dos y para hacer excursiones: los días 7 de diciembre y el 10, cuando tuvo que abortar la caminata debido a las inclemencias meteorológicas.












