La defensa de Jonathan Andic denuncia la "endeblez" de los "pretendidos" siete indicios recabados por los Mossos d'Esquadra y asumidos por la jueza para atribuirle el homicidio de su padre Isak, fundador de Mango, por lo que cree que la causa no tiene ning�n recorrido.As� lo sostiene la defensa de Andic, encabezada por el penalista Crist�bal Martell, en un recurso, al que ha tenido acceso EFE, en el que pide a la Audiencia de Barcelona que levante las medidas cautelares que le impuso el pasado martes la jueza instructora de Martorell (Barcelona), entre ellas una fianza de un mill�n de euros y la retirada del pasaporte.La defensa lamenta los "efectos devastadores" que supone que se atribuya al primog�nito "el m�s doloroso y socialmente vergonzante" reproche que queda sufrirse, dar muerte a un padre, sin que la "sospecha y la conjetura" se asienten en "s�lidas razones racionalmente construidas".Ni siquiera en este momento "embrionario" del proceso, apunta la defensa, es viable que la causa siga adelante, debido a la "endeblez" de los "pretendidos indicios", que rebate uno a uno:Las visitas previasLa defensa niega la tesis de los Mossos de que Andic acudiese tres veces al mismo lugar de la ca�da en los d�as previos -un indicio clave para que la jueza apreciase premeditaci�n- y afirma que fueron solo dos y para hacer excursiones: los d�as 7 de diciembre y el 10, cuando tuvo que abortar la caminata debido a las inclemencias meteorol�gicas.En cambio, niega que el 8 de diciembre acudiera al lugar, como afirman los Mossos, y apunta a que ese d�a su coche no fue detectado en la zona.Tambi�n alega que en su declaraci�n ante los Mossos Andic afirm� que hab�a ido al lugar "hasta en cuatro ocasiones", aunque se confundi�, sin faltar a la verdad, ya que solo incurri� en alguna "imprecisi�n poco relevante" al mezclar visitas y rutas.Mala relaci�n entre padre e hijoLa defensa ataca la tesis de la jueza sobre el m�vil del supuesto crimen: la "manipulaci�n emocional" de Jonathan sobre su padre y su mala relaci�n por la "obsesi�n" del primog�nito con el dinero, hasta el punto de re�ir con �l por la intenci�n de Isak de dejar parte de su herencia a una fundaci�n con fines sociales.Los abogados argumentan que la "idea freudiana de la muerte del padre" que expresa Andic en algunos emails y whatsapps intervenidos debe leerse en un "contexto cl�nico de una terapia psicoanal�tica fuertemente directiva".Es m�s, la defensa sostiene que en los correos electr�nicos que padre e hijo intercambiaron desde febrero de 2024 "no existe ni un solo reproche entre ellos", pese a que Jonathan admiti� ante los Mossos "roces hist�ricos" con su padre, y a�ade que la fundaci�n social es un proyecto que "comparten y apoyan" los hijos de Isak.Respecto a la herencia en vida que seg�n la jueza Jonathan forz� a su padre a otorgarle, aducen los letrados que "lejos" de demostrar una obsesi�n por el dinero fue una "herramienta inicial de independencia que pronto fue renunciada" por el hijo.La huella, sin valor cient�ficoLa defensa denuncia que el informe de la Unidad de Monta�a de los Mossos basado en una huella de calzado localizada en el lugar de la ca�da, en que conclu�an -tras efectuar diez simulacros- que se gener� de forma deliberada para simular un resbal�n, no tiene ning�n valor cient�fico, porque la zona no fue ni aislada ni acordonada, por lo que estuvo "contaminada".Seg�n el recurso, ni en la minuta policial inicial, del d�a del accidente, ni en posteriores pesquisas de los Mossos en el lugar de los hechos se describe "m�nimamente" que, en la recogida de vestigios se respetaran las normas de calidad europea de referencia ni de las instrucciones internas de la polic�a.El m�vil robadoPara la defensa de Andic, basta con acudir a fuentes abiertas sobre las estad�sticas de robos en la v�a p�blica para comprobar que no es una "circunstancia extra�a" sufrir el hurto del m�vil en una plaza de Quito (Ecuador).La jueza sostiene en su auto que la desaparici�n del m�vil que llevaba Andic el d�a del accidente se produjo el 26 de marzo de 2024, tras en un "viaje rel�mpago" a Quito, en "extra�as circunstancias", justo cuando hab�a trascendido que se hab�a reabierto la investigaci�n por la muerte de su padre.La defensa argumenta que Andic, que se cambia de m�vil cada dos a�os, pidi� el nuevo en diciembre de 2024 pero no lo activ� hasta regresar de Quito, el 26 de marzo, cuando le hab�an robado el antiguo: con ello se demuestra, seg�n sus abogados, que no lo cambi� por un "p�nico" ligado a la investigaci�n, ya que se filtr� que se hab�a reactivado la causa el 4 de marzo.Tambi�n desmiente que borrara el contenido del m�vil que le robaron en Quito, ya que se limit� a no recuperar la copia de seguridad de las conversaciones de WhatsApp cuando activ� el nuevo.Contradicciones y llamadas a emergenciasA diferencia de los Mossos y de la jueza, la defensa asegura que no existen contradicciones en las cinco declaraciones que Jonathan Andic hizo a los equipos de emergencias y posteriormente a la polic�a y en sede judicial describiendo el accidente: el hijo iba delante, oy� un ruido y se gir�, y no vio la ca�da porque estaba de espaldas pero s� apreci� un "cuerpo rodando"."Todos los relatos son perfectamente compatibles, sin contradicciones ni modificaciones en el relato. Sencillamente, unas son m�s completas que las otras, pero sin entrar en colisi�n", alega la defensa.Uno de los argumentos que sustenta la tesis de la jueza de que la muerte de Andic no fue accidental es la ausencia de lesiones en las manos y la trayectoria de su ca�da, con efecto "tobog�n".La defensa, por su parte, ha aportado un informe elaborado por m�dicos forenses junto a Francisco Marco, exdirector de la agencia de detectives de M�todo 3, que descarta que esas circunstancias que esgrime la jueza apunten a una "intervenci�n" de terceros en una ca�da "por empuj�n".El informe subraya adem�s que Andic sufr�a una "gonartrosis bilateral" en ambas rodillas que podr�a explicar que su ca�da fuera "m�s vertical y menos controlada", sin provocar lesiones en las palmas al tratarse de una "p�rdida de equilibrio".Para ahondar en esa tesis, la defensa aporta un v�deo de una ca�da de Isak Andic en febrero de 2024, que fue registrada por unas c�maras de seguridad y que podr�a ser compatible con la que sufri� en Montserrat.
Los siete indicios contra el hijo del fundador de Mango que su defensa rebate
As� lo sostiene la defensa de Andic, encabezada por el penalista Crist�bal Martell, en un recurso, al que ha tenido acceso EFE, en el que pide a la Audiencia de Barcelona que...












