El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, ha dicho este miércoles que la fusión fallida entre Indra y la empresa familiar de los Escribano (EM&E) generaba un conflicto de interés “claro”.
Ángel Escribano era presidente de Indra al mismo tiempo que la empresa estudiaba una posición integración con su empresa familiar que presidía su hermano. Finalmente, Escribano renunció a la presidencia de Indra y EM&E a la fusión por supuestas presiones de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso para dar cuenta de diferentes asuntos del organismo, la diputada del PP Irene Garrido ha preguntado a San Basilio por este asunto y por la “preocupante intervención” por parte del Gobierno que considera que ha habido en Indra.
San Basilio ha comentado que el regulador financiero ejerció una viligencia intensificada sobre esta operación por circunstancias que iban más allá de la presencia de capital público. “Se daban determinadas circunstancias más allá de la presencia del sector público que nos han conducido a ser especialmente vigilantes”, ha aseverado en la Cámara Baja.
Es en este punto cuando el máximo representante de la CNMV ha detallado que uno de los principales motivos que explicaba esa vigilancia fue la existencia de una operación por una posible integración de una empresa que generaba un “conflicto de interés claro por una operación con parte vinculada”.







