Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- El velero ‘Astral’ de Open Arms ha recalado en Gran Canaria en su travesía hacia Cuba para llevar placas fotovoltaicas con las que suministrar energía a la UCI de un hospital pediátrico de La Habana, en una escala donde su director, Óscar Camps, ha asegurado que los «bloqueos están para romperse» y que siempre es la sociedad civil la que lo logra.
En declaraciones a los medios desde el muelle deportivo de Las Palmas de Gran Canaria, Camps ha insistido en que lo conseguido por esta iniciativa solidaria «es un llamado también a las administraciones y a los gobiernos», a quienes ha instado a «hacer mucho más» para paliar lo que sucede en Cuba, que ha calificado de «auténtico asedio medieval».
Un «asedio medieval» que afecta especialmente, ha advertido Camps, a los más vulnerables, bebés, neonatos o personas mayores y enfermas que son los primeros que van a sufrir ante la falta de energía en los hospitales.
«Si los ciudadanos podemos hacer esto en una pequeña campaña -reunir más de 120.000 euros para instalar placas fotovoltaicas en el hospital pediátrico Manuel Márquez de la capital cubana-, ¿qué pueden hacer los gobiernos y las administraciones?», se ha preguntado.











