Madrid (EFE).- El obispo de Canarias, José Mazuelos, ha advertido este miércoles de lo «mortífera» que es la ruta migratoria atlántica hacia Europa y ha opinado que «habría que meter a mucha gente en un cayuco cinco días, mañana y tarde, sin comer, para ver cómo llegan» y que apoyen la acogida de personas migrantes.

La realidad de la inmigración en Canarias

Lo ha hecho en un encuentro informativo celebrado en el marco de la 129º Asamblea Plenaria de la CEE para analizar la realidad de la inmigración en Canarias de cara a la próxima visita del papa León XIV en junio, en el que también ha participado el obispo de Tenerife, Eloy Santiago.

«Habrá que acogerlos y habrá que cuidarlos, lógicamente. Si se quiere ser cristiano y se quiere ser humano, hay que atenderlos y cuidarlos», ha subrayado Mazuelos, que ha lamentado que se trate a los migrantes como «si fueran un número» y «no se les ponga rostro» porque son personas «con vidas muy duras».

Por su parte, Santiago ha destacado que Canarias es la frontera sur de Europa y punto de llegada de la migración del continente africano, y ha reconocido que «a veces la realidad» los supera, como en el caso de El Hierro, una isla con 9.000 habitantes que el año pasado «recibió a más de 25.000 personas» a través del muelle de La Restinga».