Europa todavía no ha decidido quién quiere que sea su interlocutor en el caso de abrir formalmente las negociaciones con Rusia. Primero quiere definir su estrategia y, sobre todo, que no sea el presidente ruso, Vladímir Putin, quien elija al mediador por parte del bloque. “Creo que es una trampa que Rusia nos quiere tender, que discutamos quién habla con ellos, y ya están decidiendo quién es adecuado y quién no”, advierte la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, muy escéptica sobre el asunto.Con Estados Unidos concentrado en Irán y en tratar de reabrir el estrecho de Ormuz, los ministros de Exteriores de la UE se han reunido hoy en Chipre con un menú claro encima de la mesa: debatir si es el momento de comenzar a dar forma a un eventual marco de conversacionespara Ucrania. El Kremlin asegura que el presidente ruso, está abierto a conversar con Europa, y Kyiv también está empujando a que Europa esté más involucrada para poner fin a la guerra, entre la frustración por el hecho de que Washington haya desplazado su foco de atención a Oriente Medio.Varios nombres en lizaAntónio Costa, Mario Draghi, Angela Merkel o el finlandés Stubb, entre los candidatosPero por el momento hay poco apetito entre los Veintisiete para concretar estos avances. “No caigamos en esta trampa, la negociación es un esfuerzo de equipo”, insiste Kallas, que todavía no ha olvidado que el último candidato del Kremlin para ocupar este puesto fue el excanciller Gerhard Schröder, un “lobista” de Putin que se convirtió en un personaje denostado por la opinión pública alemana. “Por eso el fondo es mucho más importante que las personas. Debemos debatir los intereses fundamentales y las peticiones clave que también tenemos para Rusia, porque, una vez que nos sentemos a la mesa, debe quedar muy claro qué es lo que hacemos allí”, ha afirmado.La idea de Schröder indignó a los países europeos, que tienen sus propios candidatos. Son varios los nombres que han sonado desde hace meses como posibles interlocutores. Desde el exprimer ministro italiano Mario Draghi, a quien llama siempre la UE como posible resolutor de problemas, a la excanciller Angela Merkel, el mismo António Costa, presidente del Consejo Europeo, o el presidente finlandés Alexander Stubb, quien a su vez goza de una excelente relación con Donald Trump.Lee tambiénPero de momento, ninguna de estas hipótesis es considerada seriamente. La ministra finlandesa de Exteriores, Elina Valtonen, cree que Stubb sería una buena opción porque es una persona “muy cualificada para hablar a mucha gente, incluyendo a Putin”, pero también coincide en que la prioridad debería ser encontrar primero una posición común. “Hay muchos países que hacen su diplomacia, pero lo importante es que se sienten a negociar Rusia y Ucrania, solo ellos pueden decidir”, indica Kallas, que se ha reído ante la posibilidad de ser elegida ella misma —quien todavía está en busca y captura por el Kremlin— para el puesto. “Europa debe decidir el nombre del negociador, no el señor Putin”, insiste el jefe de la diplomacia italiana, Antonio Tajani. “Necesitamos a alguien que no necesite el premio nobel de la paz”, ha bromeado el luxemburgués Xavier Bettel, lanzando un dardo al presidente de EE.UU., Donald Trump. Para el titular español, José Manuel Albares, lo importante, “más que hablar sobre el enviado especial”, es el enfoque, “hablar con una sola voz”.La representante sueca, Maria Malmer Stenergard, cree que la UE no debe apresurarse a las negociaciones y permitir así que Rusia decida las condiciones. En cambio, el ministro belga Maxime Prévot considera que se debe aprovechar “la oportunidad que nos brinda la decisión de Estados Unidos de suspender su participación en el proceso de negociación entre Ucrania y Rusia”. La semana pasada, durante la cumbre de ministros de Exteriores de la OTAN en la ciudad sueca de Helsinborg, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reconoció que las negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos no han dado los resultados prometidos e invitó a que “si alguien más quiere ocuparse, que lo haga”. “Es muy importante estar presentes en la mesa de negociaciones y actuar, no solo observar”, ha puntualizado Prevot.“Una cosa está muy clara: Europa nunca será un mediador neutral entre Rusia y Ucrania, porque estamos del lado de Ucrania y defendemos nuestros propios intereses fundamentales en materia de seguridad”, recuerda Kallas. La conversación se retomará en junio, cuando los líderes europeos se verán las caras en la cumbre que se celebrará en Bruselas. Mientras, Rusia intensifica sus bombardeos sobre Kyiv.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).
La UE teme una “trampa” de Putin en las negociaciones sobre Ucrania
Los Veintisiete quiere diseñar su estrategia de conversaciones antes de elegir al posible mediador con el Kremlin












