La Unión Europea sigue buscando su rol en las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania y así lo han debatido este jueves en Chipre los ministros de Exteriores de los 27. En esa cumbre, la Alta Representante, Kaja Kallas, ha descartado al bloque comunitario como mediador. "No podemos ser mediadores, no podemos ser neutrales tratando a ambas partes de igual manera, porque hemos estado claramente del lado de Ucrania", ha explicado tras la reunión mientras aboga por seguir manteniendo la presión sobre Moscú. De esa forma, los Estados miembros priorizan hablar de qué exigir a Moscú antes de hablar de nombres para ejercer de 'árbitro'.Sobre la mesa han estado figuras como la excanciller alemana, Angela Merkel, el ex secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, o el ex primer ministro italiano y expresidente del BCE Mario Draghi. De momento, eso sí, Kallas prioriza que la UE trabaje "para poner la balanza" de lado de Kiev en el momento en el que se retomen las conversaciones, congeladas desde hace dos meses por la inacción de Estados Unidos. "Cualquier acuerdo de paz debe reconocer plenamente la soberanía, la independencia y el derecho de Ucrania a elegir sus propias alianzas", añadió la jefa de la diplomacia europea, que ve como "requisito previo" un alto el fuego.Además, Kallas ha pedido a los europeos "no caer en la trampa" de Putin, quiere marcar a los interlocutores. "Rusia quiere que caigamos en la trampa de debatir quién habla con ellos, eligiendo ya quién les parece adecuado o no. No caigamos en esa trampa. La negociación es siempre un esfuerzo de equipo: hay roles duros, roles más flexibles y una estrategia para sentarse a la mesa. Por eso la sustancia es mucho más importante que quién negocia", expresó.Y es que entre los 27 priorizan el qué antes que el quién; esa fue la línea que siguió por ejemplo José Manuel Albares. El ministro de Exteriores español aseguró que el debate sobre la presencia de un negociador europeo en las conversaciones de Ucrania con Rusia para la paz es "incipiente" y que ninguno de los nombres que han salido hasta ahora -Merkel, Draghi o Stoltenberg, entre otros- han estado "realmente encima de la mesa". Para el ministro español la pelota está en el tejado de Kiev. "Debemos seguir lo que Ucrania quiera. No debemos olvidar que Ucrania es un país soberano con un gobierno elegido democráticamente, así que les corresponde a ellos decírnoslo. Pero si ellos nos animan y nos animan a tener una voz con Rusia, creo que eso es correcto", respondió."Un enviado especial, quizá no sea necesario. Ya tenemos nuestras propias instituciones y nuestros propios canales. Lo importante, más que hablar de un enviado especial en sí mismo, lo que me parece interesante de esa idea es que tiene que haber una sola voz", comentó un Albares que repitió que "lo importante no es el quién, sino el enfoque" y este, terminó, "tiene que ser una sola voz".Coincidió Kallas con Albares en que el enfoque que se haga desde la UE tiene que darse "como trabajo en equipo" y que las negociaciones han de producirse en igualdad de condiciones. "Las concesiones que se le han pedido a Ucrania en materia de limitación militar deben aplicarse en espejo también a Rusia", concluyó la jefa de la diplomacia europea. Esos pasos previos también los respaldó el titular belga, Maxime Prevot, al igual que el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani. "Necesitamos tomar una decisión común, no solo identificar a una persona, sino también qué contenido queremos poner sobre la mesa", sostuvo Prevot, mientras Alemania avisó de que las reglas del juego "no las dicta Rusia".Al mismo tiempo, la Alta Representante chocó indirectamente con Estados Unidos por acusarles, también de manera implícita, de plegarse ante Rusia ante las amenazas del Kremlin de atacar embajadas de aliados de Ucrania en Kiev. "Nosotros nos quedamos, los estadounidenses se van", sostuvo Kallas ante los medios. Washington de hecho tuvo que salir al paso de estas palabras. "La Embajada permanece abierta. No se han producido cambios en nuestras operaciones y cualquier información en sentido contrario es falsa", reaccionó la embajada estadounidense en la capital ucraniana en un mensaje en redes sociales. "Lo que nos llegó ayer desde Ucrania es que todas las embajadas se quedaron, excepto una, lo que también demuestra el valor de esas embajadas, pero sí, todos los países europeos se quedan y Estados Unidos se marcharon", había dicho antes la dirigente estonia.En ese contexto, el Kremlin ha acusado precisamente a la UE de convertirse en un "bloque político-militar" antirruso, según un mensaje del Ministerio de Defensa. "Prevén destinar más de 800.000 millones de euros en los próximos años para reforzar las capacidades ofensivas de la UE", recordaron con datos. "Polonia y los Estados bálticos, que ya han cumplido antes de lo previsto el objetivo de la OTAN de elevar el gasto en defensa al 3,5% del PIB para 2035, están a la vanguardia de la militarización, mientras Alemania sigue aumentando el gasto militar con el pretexto de la amenaza rusa, incluso en medio de una grave crisis financiera y económica", recogiendo en el mismo mensaje en el que además incidieron en que tal y como está el mundo "la paz es solo un sueño".