Desde 2013 la edad de jubilación ordinaria ha ido aumentando progresivamente. En 2026 se sitúa entre los 65 años y los 66 años y 10 meses, dependiendo de las cotizaciones del trabajador:

Si ha cotizado 38 años y 3 meses o más puede optar al 100% de la pensión jubilándose a los 65 años.

Si ha cotizado menos de 38 años y 3 meses puede optar al 100% de la pensión jubilándose a los 66 años y 10 meses.

Ahora bien, para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones hay que tener en cuenta la tendencia poblacional de España: cada vez hay menos nacimientos, más defunciones y una esperanza de vida más elevada, lo que significa que los que se jubilan cobran la pensión durante más tiempo.

En un principio el sistema público de reparto se diseñó para una realidad demográfica muy distinta a la actual, ya que entonces la pensión apenas se cobraba durante una década de media. Ahora, partiendo de una jubilación de 65 años, se cobra durante 20 años o más, puesto que la esperanza de vida en nuestro país se sitúa cerca de los 84 años.