Un conflicto sobre pedir agua de grifo o embotellada ha terminado convirtiéndose en un caso judicial que ha llegado hasta el Tribunal Supremo de Italia. La Corte de Casación italiana ha dictaminado que los restaurantes y hoteles del país no están obligados legalmente a servir agua del grifo a sus clientes, poniendo fin a una batalla iniciada por una turista que reclamaba ese derecho durante su estancia en un hotel de lujo de los Dolomitas.
El caso se remonta a las navidades de 2019, cuando una mujer estuvo una semana en un hotel de cinco estrellas en Corvara, en Badia, una conocida estación de esquí del norte de Italia. La turista se alojaba en régimen de media pensión sin las bebidas incluidas. Según medios italianos y los documentos judiciales, durante las cenas pidió en varias ocasiones agua del grifo, incluso ofreciendo pagar por ella, pero el establecimiento se negó. Por contra, cada noche le ponían en la mesa una botella de agua mineral de 0,75 litros con un coste de 7 euros.
La mujer consideró que se le estaba obligando a comprar agua embotellada y decidió tomar acciones legales contra el hotel. En su demanda exponía que “el agua es un bien natural y un derecho humano universal” y defendía que proporcionar una cantidad mínima de agua potable debía formar parte de los servicios básicos de cualquier restaurante u hotel.
