La VanguardiaBarcelona 28/05/2026 09:35 Actualizado a 28/05/2026 09:47 Unos sesenta trabajadores de la planta de Leche Pascual en Gurb (Osona) cortaron este miércoles uno de los accesos a la fábrica que el grupo quiere cerrar, en una protesta contra la negativa de la empresa a negociar el traspaso de los trabajadores a Casa Tarradellas, que ha comprado la fábrica para hacer mozzarella.La cuestión laboral se ha enquistado al oponerse la empresa a negociar un proceso colectivo o un ERE. En cambio, se insta a los trabajadores, unos 80, a presentar una renuncia voluntaria y a aceptar una oferta de la nueva propietaria, en la que se respetarían salario y antigüedad, pero sin detalles sobre los puestos, turnos o el compromiso de mantenimiento del empleo, denuncia la plantilla. Para la plantilla, la solución genera incertidumbre y busca ahorrar costes en indemnizaciones.“Negociación colectiva ya”, “boicot a Pascual”, “no queremos excusas, queremos soluciones” o “vuestra leche depende de nuestro trabajo” eran algunos de los lemas que los trabajadores lanzaron al concentrarse frente a uno de los accesos a la planta.“Somos 80 familias que tenemos que venir a trabajar sin saber qué va a pasar”, han afirmado representantes de la plantilla concentrados ante la planta, informa la ACN. Los representantes de los trabajadores recuerdan que hoy en día no existe ningún proceso negociador en marcha “y con suficientes garantías” para los afectados.Los trabajadores cuentan con el asesoramiento del Col·lectiu Ronda. Desde el anuncio de la compra, Pascual ha trasladado parte de la producción a Aranda de Duero.