Análisis Exclusivo suscriptores Nueva política podría obligar a tramitar ‘green card’ desde el exterior. Expertos califican el proceso como 'inapelable' si resulta en rechazo.Los extranjeros que se encuentren temporalmente en EE. UU. y quieran obtener una green card deberán regresar a su país de origen para solicitarla. Foto: Internacional27.05.2026 23:25 Actualizado: 27.05.2026 23:25

La decisión adoptada por el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS) que establece que los extranjeros que se encuentren temporalmente en EE. UU. y quieran obtener una green card deberán regresar a su país de origen para solicitarla, salvo “circunstancias extraordinarias”, podría representar uno de los cambios más drásticos al sistema migratorio estadounidense en más de seis décadas y, de aplicarse en toda su dimensión, equivaldría a una moratoria sobre el mecanismo mediante el cual millones de inmigrantes han obtenido históricamente la residencia permanente. LEA TAMBIÉN Donald Trump ha restringido el acceso a mecanismos de migración legal en EE. UU. Foto:iStockEsa es la advertencia que lanza David Bier, experto migratorio del Instituto Cato, quien sostiene que la interpretación de la norma del gobierno de Donald Trump rompe con décadas de práctica administrativa y con la intención original del Congreso cuando creó el mecanismo conocido como “adjustment of status” o ajuste de estatus.El memorando divulgado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), agencia adscrita al DHS, señala que, en la práctica, el ajuste de estatus, es decir, el procedimiento que permitía a una persona que ya estaba legalmente dentro de EE. UU. cambiar de una visa temporal a la residencia permanente, dejaría de ser la regla para convertirse en una excepción.La medida impactaría a una enorme variedad de personas que van desde cónyuges de ciudadanos estadounidenses hasta trabajadores altamente calificados con visas H-1B o L-1, estudiantes extranjeros, beneficiarios de peticiones familiares y menores de edad que llevan años esperando una residencia permanente mientras viven legalmente en territorio estadounidense.Ajustes a solicitud de ‘green card’, una decisión sin precedentesPara Bier, el alcance de la decisión no tiene precedentes modernos.“USCIS pasó de abandonar silenciosamente el sistema de inmigración legal a prácticamente retirarse por completo del procesamiento de 1,2 millones de solicitudes de residencia permanente”, escribió el analista en un extenso informe publicado por Cato.Los solicitantes deberán salir del país para solicitar la residencia permanente. Foto:iStockSegún Bier, la administración Trump venía reduciendo desde hace meses el ritmo de aprobación de residencias permanentes a través de una estrategia que el experto describe como “quiet quitting” o abandono silencioso de la inmigración legal. En ese sentido, la caída se produjo no por una reducción en las solicitudes, sino porque el Gobierno simplemente procesó menos casos.Las cifras ilustran la magnitud del descenso. En octubre de 2024, USCIS aprobó unas 72.000 solicitudes de residencia permanente. Para diciembre de 2025 y enero de 2026, el número se había reducido a cerca de 34.000, es decir, menos de la mitad.La medida impactaría a una enorme variedad de personas que van desde cónyuges de ciudadanos estadounidenses hasta trabajadores altamente calificados con visas H-1B o L-1, estudiantes extranjeros, beneficiarios de peticiones familiares y menores de edad LEA TAMBIÉN A eso se suma otra decisión adoptada por la administración desde comienzos de año cuando suspendió la expedición de green cards para personas de más de 75 países mientras se revisan criterios de seguridad nacional y antecedentes.Sin embargo, la nueva medida va aún más lejos porque golpea directamente a todo aquel que ya se encuentra viviendo legalmente en EE. UU. y que inició un proceso de ajuste, precisamente, para evitar tener que salir del país.De hecho, durante décadas el ajuste de estatus fue considerado un mecanismo central del sistema migratorio estadounidense. Según datos citados por Bier, desde 1980 cerca del 56 por ciento de los inmigrantes legales obtuvieron la residencia permanente mediante este procedimiento dentro de EE. UU.La nueva interpretación del USCIS, sin embargo, sostiene que permitir que tantas personas cambien de estatus dentro del país contradice la intención del Congreso e infiere que las visas temporales fueron diseñadas exclusivamente para visitas limitadas y con fines específicos.Bier rechaza tajantemente esa lectura.La nueva medida golpea directamente a todo aquel que ya se encuentra viviendo legalmente en EE. UU. Foto:iStockEl experto recuerda que fue precisamente el Congreso el que creó en 1952 la sección 245 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad que dio origen al ajuste de estatus debido a los enormes problemas humanos, económicos y administrativos que generaba obligar a las personas a abandonar EE. UU. únicamente para recibir una visa y regresar poco después.Según explica el analista, antes de esa reforma miles de inmigrantes tenían que salir del país para completar trámites consulares, aunque ya vivieran legalmente en EE. UU., una práctica que el propio Congreso consideró absurda, costosa y perjudicial para familias y empleadores.“Era un proceso ilógico y complicado sin ningún beneficio”, resume Bier sobre la motivación original de los legisladores.Lejos de intentar restringir ese mecanismo, sostiene el experto, el Congreso trató repetidamente de ampliarlo en las décadas posteriores, precisamente, porque la dinámica migratoria moderna hacía inevitable que muchas personas llegaran inicialmente con visas temporales y luego calificaran para la residencia permanente.Las devastadoras consecuencias de la modificación de la norma de residencia permanente en EE. UU.Bier afirma que la interpretación actual del USCIS ignora las realidades de la vida.“Las personas llegan como estudiantes y luego reciben una oferta de empleo permanente. O llegan de visita y luego reciben una propuesta de matrimonio. O llegan por cualquier razón y su país termina bajo el control de un régimen que los perseguirá”, señala en el informe.Dsde 1980 cerca del 56 % de los inmigrantes legales obtuvieron la residencia dentro de EE. UU. Foto:iStockEl experto sostiene que el propio sistema migratorio estadounidense reconoce explícitamente esas situaciones. Por ejemplo, las visas K-1 fueron creadas para prometidos de ciudadanos estadounidenses que ingresan temporalmente para casarse en EE. UU.Del mismo modo, las visas H-1B y L-1 para trabajadores especializados permiten lo que se conoce como “dual intent”, es decir, que una persona pueda estar temporalmente en el país mientras simultáneamente busca obtener una residencia permanente. LEA TAMBIÉN La ley también contempla que trabajadores con solicitudes de residencia demoradas puedan cambiar de empleo mientras esperan respuesta, precisamente porque el Congreso entendía que los retrasos migratorios podían extenderse por años.Y es ahí donde Bier considera que el nuevo memorando tendría consecuencias especialmente devastadoras.Actualmente existe un atraso de aproximadamente 1,2 millones de solicitudes de residencia permanente pendientes dentro de EE. UU. Bajo la nueva política, sostiene el analista, la inmensa mayoría de esas personas tendría que abandonar el país y tramitar la residencia desde consulados estadounidenses en el exterior.Eso incluiría cónyuges e hijos menores de ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, así como miles de trabajadores calificados que llevan incluso más de una década esperando una green card.¿Cuál sería el impacto para ciudadanos colombianos?Aunque no existen cifras exactas sobre cuántos colombianos podrían verse afectados directamente, datos históricos permiten inferir que el impacto sería significativo.Colombia ha estado consistentemente entre los países latinoamericanos con mayor número de beneficiarios de residencia permanente en EE. UU.Cónyuges e hijos menores de ciudadanos o residentes deberán abandonar el país. Foto:iStockSegún estadísticas del DHS, en años recientes entre 18.000 y 25.000 colombianos obtuvieron anualmente la residencia legal permanente. Una porción importante de esos casos corresponde precisamente a ajustes de estatus realizados dentro de EE. UU., especialmente en categorías familiares, laborales y matrimoniales.Bajo esta nueva política la inmensa mayoría de esas personas tendría que abandonar el país y tramitar la residencia desde consulados estadounidenses en el exterior.Además, miles de colombianos viven actualmente en EE. UU. con visas de trabajo, estudio o protección temporal mientras esperan decisiones migratorias que en algunos casos tardan años debido a los retrasos del sistema.Bier advierte que obligar a esas personas a salir del país podría generar una cadena de consecuencias legales y económicas.Uno de los problemas más graves es que muchos solicitantes quedarían automáticamente inhabilitados para regresar por activar las llamadas prohibiciones de 3 y 10 años, castigos migratorios que se aplican a quienes acumularon ciertos periodos de permanencia irregular antes de salir de EE. UU. LEA TAMBIÉN En otros casos, abandonar el país podría significar perder el empleo y, con ello, el patrocinio migratorio necesario para mantener viva la solicitud de residencia.El experto también advierte que la saturación de consulados estadounidenses en el exterior podría disparar los tiempos de espera y crear nuevos cuellos de botella administrativos.Además, las personas que deban salir del país quedarían sometidas a las restricciones migratorias y prohibiciones de viaje ya implementadas por la administración Trump contra decenas de países.Abandonar el país podría significar perder el empleo y, con ello, el patrocinio migratorio. Foto:iStockLos límites jurídicos de los solicitantes: rechazo emitido por un consulado sería inapelableOtro elemento crítico tiene que ver con las garantías legales. Mientras el ajuste de estatus dentro de EE. UU. permite recurrir ciertas decisiones y acudir a tribunales federales, los procesos consulares en el exterior están protegidos por la doctrina de “consular nonreviewability”, que limita enormemente la revisión judicial de las negativas de visa.La política es ilógica y perjudicará a estadounidenses, trabajadores, empleadores y familias. Hará que personas talentosas se marchen a otros países y convertirá a EE. UU. en un lugar menos competitivo para hacer negociosEn otras palabras, un rechazo emitido por un consulado estadounidense en el extranjero suele ser prácticamente inapelable.“Cuando las personas sean rechazadas y su estatus migratorio subyacente haya expirado, podrán ser arrestadas y deportadas”, advierte Bier, quien considera que la medida también podría terminar alimentando el aparato de deportaciones del ICE.El memorando tampoco aclara completamente qué ocurrirá con categorías humanitarias sensibles.Aunque el texto se concentra en solicitudes bajo la sección 245 de la ley migratoria, Bier sostiene que la lógica utilizada por el Gobierno podría eventualmente extenderse a asilados o beneficiarios de la Ley de Ajuste Cubano, dos grupos que históricamente solo han podido acceder a la residencia permanente mediante ajuste dentro de EE. UU.Un rechazo de un consulado estadounidense en el extranjero suele ser prácticamente inapelable. Foto:iStockPara Bier, el resultado final sería una transformación estructural del modelo migratorio estadounidense y un golpe a la competitividad económica del país.“La política es ilógica y perjudicará a estadounidenses, trabajadores, empleadores y familias. Hará que personas talentosas se marchen a otros países y convertirá a EE. UU. en un lugar menos competitivo para hacer negocios”, concluye el informe. LEA TAMBIÉN La controversia, probablemente, terminará en los tribunales en donde expertos migratorios prevén una oleada de demandas argumentando que la administración está reinterpretando de manera arbitraria una autoridad que durante más décadas fue aplicada precisamente para evitar expulsiones innecesarias y proteger la estabilidad de familias y empleadores dentro de Estados Unidos.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington@sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.