Pudo haber sido una oportunidad de redención tras un semestre flojísimo, con un triunfo agónico que lo metiera en la siguiente fase de la Copa, pero no. O una noche de pura bronca e insultos por parte de los hinchas tras el desprolijo despido de Gustavo Costas, pero tampoco. El 2-0 de Racing sobre Independiente Petrolero de este miércoles por la noche en un Cilindro vacío por sanción de la Conmebol no sirvió para nada (más que para la estadística).

La Academia, dirigida de manera interina por el exvolante Sebastián “Chirola” Romero, dijo adiós a la Sudamericana como tercera de su grupo, con 8 puntos. Segundo quedó Caracas con 9 y primero, Botafogo con 16 (derrotó 3-1 a los venezolanos en la última fecha). Al fondo, los entusiastas petroleros bolivianos sin unidades. El insólito empate de local ante los venezolanos de la semana pasada ya había condenado las aspiraciones de Racing en el certamen que lo catapultó a la gloria hace apenas dos años y que en esta edición dejó material de sobra a la hora de los compilados de bloopers de fin de año.

Así las cosas, la buena noticia de esta cita protocolar fue la participación de varios juveniles formados en el Tita Mattiussi. Tuvieron su debut absoluto el volante central Alejandro Tello (18 años; titular en el último Mundial Sub 17; muy criterioso para tocar) y su colega Felipe Schaare (20 pirulos), quien lo reemplazó sobre el final. Además volvieron a jugar el central zurdo Gonzalo Escudero (19; cuarto partido en Primera, debutó en 2023 con sólo 16 pirulos), el hábil Gonzalo Sosa (21; séptimo partido en el año; le marcó a Petrolero en la ida) y el nueve Tomás Pérez (19; sexto en el año; también marcó un gol en la Copa).