¿Hay algo peor que jugar por nada? Hacerlo después de un fracaso como el que protagonizó Racing en esta Copa Sudamericana. Y, pero aún, afrontar ese compromiso inmerso en una crisis que derivó en el despido de Gustavo Costas, por decisión del presidente Diego Milito. Por primera vez en dos años y medio, sin el técnico e ídolo que había liderado dos temporadas de ensueño antes de un semestre aterrador, la Academia cerró su participación internacional de este 2026 con un triunfo 2-0 ante Independiente Petrolero, de Bolivia, que cayó en sus seis presentaciones.Duván Vergara y Matko Miljevic hicieron los goles en Avellaneda, donde además Facundo Cambeses atajó un penal para mantener la valla invicta. Con la dirección técnica interina de Sebastián Romero (comanda a la Reserva), hubo acción para juveniles del club: el mediocampista central Alejandro Tello (debutó en Primera), el zaguero Gonzalo Escudero, el extremo Gonzalo Sosa, el centrodelantero Tomás Pérez y Felipe Schaare (entró y tuvo su bautismo profesional).Lo mejor de Racing vs. Independiente PetroleroCon la mayoría de los habituales titulares reservados para el partido del domingo, ante Defensa y Justicia, por la Copa Argentina, los pibes intentaron mostrarse. Más allá de ese aliciente para ellos, el marco general era una pintura de este triste, solitario y final capítulo de Racing por la Sudamericana: sin público, sin técnico y cruzado por negatividad. Con mucha comodidad para jugar, ante un rival que daba demasiadas ventajas todo el tiempo, el 2-0 no tuvo ni gritos de gol. Porque era una victoria que, pese al registro de 3 unidades más en la tabla, no valía nada.Mundo RacingCopa SudamericanaDiego Milito