La pelea por el control de la Hidrovía entró en la recta final y los candidatos ya muestran todas sus cartas. A días de que el Gobierno defina quién se queda con el negocio millonario del dragado y balizamiento, el consorcio belga-argentino de Jan De Nul y Servimagnus armó una propuesta que deja afuera a las empresas chinas y se alinea directo con Estados Unidos y Occidente. Con los números a su favor frente a sus competidores, el grupo detalló cómo piensa manejar la caja más grande del comercio exterior argentino. Las empresas garantizaron que su plan no necesita dinero prestado de gobiernos extranjeros ni acepta intromisiones de otros Estados. Para asegurar esto, avisaron que van a contratar a proveedores tecnológicos de Norteamérica, una jugada que calza justo con la política exterior del actual Gobierno nacional. Parte del comunicado emitido de Jan De Nul NV y Servimagnus S.A Esta alianza llega cómoda al momento de la definición gracias a los puntajes que le puso la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn). Cuando revisaron los planes de trabajo y la experiencia de cada uno, Jan De Nul y Servimagnus pasaron por arriba a DEME NV, la otra empresa belga en carrera: le sacaron 66,20 puntos. Con esta diferencia, hoy son los grandes favoritos para quedarse con el manejo de la ruta fluvial por los próximos 25 años.
El consorcio favorito le cierra la puerta a China y trae tecnología de Estados Unidos para quedarse con la Hidrovía
El grupo belga-argentino Jan De Nul y Servimagnus detalló su propuesta para administrar la ruta fluvial por los próximos 25 años. Con ventaja en los puntajes oficiales y una oferta de peaje más barata, la alianza apuesta fuerte por la tecnología norteamericana y descarta cualquier tipo de participación o financiamiento de origen chino.










