EmpresasLa startup comercializa una tecnolog�a que no exige conocimientos de c�digo y permite al cliente interactuar con las im�genes sin aislarse. Ubicuity ha levantado hasta hoy un mill�nEn la foto, de izq a der, los fundadores: Jorge Garc�a, Diego Mu�oz y V�ctor Manuel Mor�n.Actualizado Jueves,
mayo
00:08Audio generado con IANi las gafas de realidad virtual de mastodontes como Apple y Meta ni ese metaverso que hoy repta en alg�n oscuro agujero del olvido conquistaron al comprador de artilugios tecnol�gicos. Tampoco las empresas que pod�an aprovecharse de esas plataformas vieron modo alguno de captar dinero convirtiendo una cabeza humana en una especie de huevo intergal�ctico o en un torp�n avatar de coraz�n pixelado. El caso de Ubicuity, sin embargo, acredita el valor del camino intermedio.La startup espa�ola que lidera V�ctor Manuel Mor�n y cofund� junto a Diego Mu�oz (CPO) y Jorge Garc�a (CTO) se especializa en aportar experiencias inmersivas de dos modos: despliega, por un lado, un SaaS (software as a service) a disposici�n de profesionales sin experiencia alguna en programaci�n. El superpoder de lo intuitivo les permite arrastrar v�deos e im�genes (en realidad cualquier recurso gr�fico) para terminar montando una proyecci�n interactiva perfecta para verticales como industria y manufactura, inmobiliario y museos. Por otra parte, Ubicuity entrega en llave en mano, para quien prefiera esa comodidad, cubos de tres paredes, algo m�s de tres metros por pared, proyectores de tiro ultracorto y tecnolog�a LiDAR.Con dos sociedades constituidas, una en Madrid y la otra en EEUU para facilitar la llegada de capital, la compa��a ha captado hasta la fecha un mill�n, gan� el reto Pfizer del Ayuntamiento de Madrid y cuenta con 15 clientes corporativos entre los que destacan la propia Pfizer, Ferrovial, GSK, Pryconsa, la qatar� JMJ y la Fundaci�n Agust�n Alegre. Con un modelo anual de suscripci�n cuya tarifa oscila entre 5.000 y 10.000 euros, lo que consigue el ecosistema de Ubicuity es eliminar el car�cter est�tico de otras proyecciones de este estilo "donde entran en juego el alquiler de un espacio, un hardware espec�fico y unos pocos t�cnicos que ajustan la imagen pixel a pixel y lo dejan todo preparado para que nadie toque despu�s nada m�s".Frente a esas gafas de realidad virtual que imposibilitan, por ejemplo para un interesado en un piso, conectar visualmente con el comercial mientras visita su posible hogar, los cubos y lienzos de la startup plantean un paisaje vivo, tocable y ampliable. Puedes hacer zoom y pasar de la fachada del edificio al sal�n del apartamento. Puedes ver las calidades del suelo o la cocina. Puedes (en el caso de Pfizer) visitar una de sus f�bricas sin interrumpir el proceso productivo o impartir formaciones online con ese toque tangible que no aporta una videollamada."Los espacios inmersivos est�n funcionando porque no se alejan de las relaciones naturales y porque no hay que utilizar ning�n dispositivo ni hay que traer nada para disfrutar de la experiencia. Tras la pandemia, adem�s, la necesidad de socializar se hizo m�s fuerte y propuestas como las gafas virtuales o el metaverso provocan rechazo", reflexiona Mor�n.Conforme la herramienta se usa, su volumen crece. El cliente dispone de un espacio presentado de modo similar a Netflix donde observa sus creaciones previas m�s una pesta�a que le permite crear otras. El software se integra con Canva, Trello, Miro, PowerPoint... y la receta funciona, pues el emprendedor espa�ol, previamente curtido en el MIT, habla de tasas de conversi�n del 30%.








