Los Acuerdos de Abraham fueron presentados por Donald Trump como uno de los triunfos en política exterior de su primer mandato (2017-2021) y, tras su vuelta a la Casa Blanca en 2025, el presidente no ha abandonado ese proyecto. Sin embargo, las circunstancias han cambiado mucho desde que, en septiembre de 2020, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin firmaran los acuerdos para normalizar las relaciones con el Estado de Israel, rompiendo de esa forma el consenso de los países árabes de las décadas anteriores.
Ahora, a pesar del genocidio israelí contra el pueblo palestino en Gaza y las ofensivas que ha librado y sigue librando el Gobierno de Benjamín Netanyahu en Líbano, Siria, Yemen o Irán, Trump todavía aspira a que los países árabes y musulmanes de toda la región firmen la paz con el Estado hebreo. Incluso este miércoles el republicano ha vinculado un posible acuerdo con Irán para poner fin a la guerra que iniciaron EEUU e Israel el pasado 28 de febrero a que sus socios de la región y actuales mediadores en el conflicto firmen los de Abraham.










