París (EuroEFE).- El expresidente francés Nicolas Sarkozy reclamó este miércoles «la verdad y la transparencia» en la última vista ante el Tribunal de Apelación de París del proceso en el que está encausado por presunta financiación ilegal de la campaña que lo llevó al Elíseo en 2007 con dinero supuestamente recibido del régimen libio de Muamar Gadafi, e insistió en su inocencia.

«Este asunto de presunta financiación ilegal de mi campaña empezó con mentiras y complots. Debe terminar con la verdad y la transparencia», subrayó Sarkozy cuando se le dio el turno de palabra por última vez, en un discurso de unos pocos minutos en los que cargó con dureza contra la Fiscalía.

Insistió en que había dos cosas que le habían «chocado» y «herido» en este proceso, en referencia a las afirmaciones del Ministerio Público de que fue «elegido en una elección trucada» en 2007 y de que fue «un presidente bajo influencia extranjera de 2007 a 2012» por haber recibido supuestamente dinero de Gadafi.

«No traicioné la confianza de los franceses», aseguró en una intervención en la que se le notó por momentos emocionado.

Refiriéndose claramente a los representantes de la Fiscalía, denunció que «el que se atrevió a decir» que fue elegido presidente en unos comicios sesgados por la presunta financiación libia, recordó que esas elecciones fueron las presidenciales en las que hubo un mayor índice de participación, el 84 %, y que él recibió el 53 % de los votos en la segunda vuelta.