Durante una sesión informativa sobre el programa Base Lunar, celebrada en la sede de la NASA en Washington, la agencia anunció nuevos contratos para el desarrollo de vehículos lunares con capacidad para transportar tripulación y módulos de aterrizaje de carga no tripulados con destino a la Luna. Directivos de la NASA también dieron a conocer los plazos de lanzamiento previstos y los próximos hitos para las primeras misiones de infraestructura de Base Lunar y de exploración a la región del Polo Sur de la Luna, como paso previo a la llegada de los astronautas del programa Artemis.
“La Base Lunar será el primer puesto de avanzada de Estados Unidos y de la humanidad en otro mundo celeste”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman. “Cada misión, tripulada o no, será una oportunidad de aprendizaje a medida que regresemos a la superficie lunar, construyamos la infraestructura necesaria para permanecer allí y dominemos las destrezas necesarias para vivir y trabajar en uno de los entornos más exigentes y peligrosos que se pueda imaginar. Iremos en busca de la ciencia, por todo lo que tenemos que ganar desde una perspectiva económica y tecnológica, por las innovaciones que mejorarán la vida aquí en la Tierra y para prepararnos para el próximo destino al que inevitablemente nos dirigiremos a continuación. Agradecemos el liderazgo del presidente Trump, el compromiso bipartidista del Congreso, a nuestros socios de la industria e internacionales, y a la dedicada fuerza laboral de la NASA, cuya pericia nos permite lograr lo casi imposible”.












