La carrera por volver a la Luna acaba de entrar en una nueva etapa. Apenas semanas después del histórico vuelo de la misión Artemis II, la NASA presentó los primeros pasos concretos para construir una base lunar permanente cerca del polo sur del satélite natural. El proyecto incluye vehículos todoterreno, módulos de carga, drones autónomos y una serie de misiones robóticas pensadas para preparar el terreno antes de que regresen los astronautas.La agencia espacial estadounidense anunció contratos por cientos de millones de dólares para empresas privadas que participarán en la infraestructura inicial del programa. Entre las seleccionadas aparecen Blue Origin, Astrolab, Lunar Outpost y Firefly Aerospace, que tendrán roles clave en las próximas misiones lunares.El objetivo de la NASA es desplegar gran parte de este equipamiento antes de la llegada de los astronautas de Artemis III, prevista para 2028. Para eso, Blue Origin desarrollará dos módulos de aterrizaje capaces de transportar los llamados “lunar terrain vehicles”, una especie de buggy diseñado para desplazarse sobre el accidentado suelo lunar. Los vehículos serán fabricados por Astrolab y Lunar Outpost.Uno de los modelos seleccionados es el CLV-1 de Astrolab, un rover pensado para transportar astronautas, herramientas y suministros. Según la NASA, podrá alcanzar velocidades superiores a los 9 kilómetros por hora y operar tanto de manera tripulada como remota. Lunar Outpost, por su parte, aportará el vehículo Pegasus, preparado para funcionar durante un año completo sobre la superficie lunar.Además de los rovers, el plan contempla el envío de drones autónomos. Firefly Aerospace será la encargada de transportar el proyecto MoonFall, una misión experimental compuesta por cuatro drones capaces de realizar pequeños vuelos sobre la superficie de la Luna para estudiar zonas de difícil acceso y evaluar posibles sitios de aterrizaje para futuras misiones tripuladas.Así se prevé la NASA construir una base en la LunaLa NASA explicó que el desarrollo de la base lunar estará dividido en tres grandes etapas. La primera etapa, entre 2026 y 2029, estará enfocada en misiones robóticas, pruebas tecnológicas y despliegue de vehículos de exploración. La segunda fase comenzará hacia 2029 e incluirá la instalación de infraestructura permanente, como redes de energía y módulos de soporte. Finalmente, la fase 3, durante la década de 2030, la agencia espera habilitar hábitats capaces de sostener estadías prolongadas de astronautas.El polo sur lunar aparece como la región más atractiva para esta futura colonia debido a la posible presencia de hielo de agua y a las largas horas de iluminación solar, dos factores considerados fundamentales para sostener operaciones humanas.Durante la presentación oficial, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, aseguró que el proyecto representa “el primer puesto avanzado de la humanidad en otro mundo”. También remarcó que la experiencia obtenida en la Luna será decisiva para futuras expediciones a Marte.Inversiones millonariasEl programa demandará inversiones multimillonarias. De acuerdo con estimaciones citadas por CBS News, la NASA podría destinar alrededor de 20 mil millones de dólares en los próximos siete años para desarrollar esta infraestructura lunar.Más allá del desafío tecnológico, el proyecto busca impulsar una nueva economía espacial basada en la colaboración entre agencias gubernamentales y empresas privadas. La idea de una presencia humana continua en la Luna, que durante décadas pareció ciencia ficción, empieza a tomar forma concreta.
La nueva misión de la NASA en la Luna: vehículos todoterreno, drones autónomos y empresas con contratos millonarios para construir una base permanente
La agencia espacial estadounidense presentó la primera fase de sus planes para la base lunar.










